Esta es mi primera intervención en un Blog, por lo que espero, me resulte una experiencia muy positiva y pueda dejar mi granito de arena en este espacio.
A lo largo de estas líneas quisiera que nos acercáramos a un medio de comunicación relativamente nuevo en nuestro país y cuya tirada ha aumentado exponencialmente, en contra de lo que pronosticaban algunos medios de pago. Hablo de la prensa gratuita.
Cada día, cuando vamos al trabajo o a la Facultad y cogemos el metro, el autobús o simplemente tomamos un café en una cafetería, muchos de nosotros distraemos nuestro tiempo de espera con la lectura de las cabeceras y contenidos diversos de estos medios. Este modelo de prensa, con sus propias particularidades en distribución y redacción periodística, no sólo parte de editoras especializadas, sino también empresas periodísticas tradicionales que utilizan esta fórmula para adelantarse a sus competidores. Sin duda, uno de los rasgos distintivos más notables es su esfuerzo por evitar la confrontación política. Se trata de un periodismo que pone especial atención al interés humano de los acontecimientos, huyendo de meras declaraciones partidistas en su búsqueda por aumentar su credibilidad, imparcialidad objetiva y objetividad. Y es precisamente en este punto donde radica uno de los aspectos más importantes que se plantean en el debate entre medios periodísticos de pago vs. medios gratuitos: la calidad de su información.
En línea, TV3 ha emitido recientemente un interesante debate sobre este tema que coincide con las III Jornadas Internacionales de la Prensa Gratuita, que se están celebrando en Barcelona, y que nos recuerda la tremenda expansión que está sufriendo este medio en la actualidad. Os remito el link:
http://www.tv3.cat/videos/838799
En él, como vengo comentando, se hace especial hincapié precisamente en cómo la gratuidad de estos periódicos les hace sobrellevar el prejuicio de que aquello que carece de coste para el consumidor no resulta de calidad ni creible. Sin embargo, junto a su férreo control para evitar la saturación de inserciones publicitarias, este tipo de prensa pone especial cuidado en la elaboración de las noticias para encontrar la fórmula más adecuada de combinar la brevedad de sus textos con una redación clara y atractiva que complete lo más fielmente posible el hecho noticioso.
Y es que no cabe duda de que la prensa gratuita es la prensa popular del siglo XXI y el principal medio de información de los nuevos públicos (junto a Internet). No sabemos si algún día terminará por desbancar a la prensa de pago, pero lo cierto es que comienza a ser una realidad en auge para todos los paises desarrollados.
Para algunos, este tipo de medio representa el futuro de la prensa. Para otros, los periódicos convencionales seguirán perdurando aunque su ámbito se vaya reduciendo al de un pequeño sector de lectores, dispuestos a pagar por recibir contenidos más elaborados y profundos. En mi opinión, la prensa gratuita, aunque comparte muchos de sus atributos con la prensa de pago como también lo hace con los medios electrónicos que podemos encontrar en Internet, no deja de ser un medio más, con entidad propia, que cuenta con suficientes características específicas como para ser considerada un medio más que no ha dejado de expandirse desde su nacimiento.