Si entenem per domesticació dels mitjans, “la incorporació de les noves tecnologies a la vida de cadascú, a la vida diària (fer-les servir, abusar-ne, fer-les servir malament, ignorar-les) en un procés que tots vivim permanentment”, podem parlar, en la meva opinió, d’un procès lent però que ja està encetat de domesticació de les xarxes socials que trobem a Internet. He trobat diverses notícies a la xarxa que ens exemplifiquen com les xarxes socials estan modificants els hàbits d’oci de la ciutadania, sobre tot dels adolescents, tot i que poc a poc. A la informació ‘Quedamos esta noche en facebook’ tot i assenyalar que les xarxes socials no estan encara substituint les cites presencials si que estan modificant certs hàbits i influenciant les mateixes. Un exemple ho tenim a aquesta cita multitudinària que s’està convocant a partir de la xarxa Tuenti a Vigo. I és que és cada cop un hàbit més general el quedar amb els amics i convocar esdeveniments a través d’aquestes xarxes, incorporant aquesta eina a la nostra quotidianitat i substituint altres formes de contacte amb aquesta intenció com per exemple el telèfon.
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Hola!
Tot i que ha vaig intervenir a la primera part del debat i que ha expirat la data per a fer-ho, em sembla interessant compartir amb vosaltres una notícia que acabo de llegir a El País i que demostra molt bé aquesta retroalimentació entre la televisió i Internet. Sota el títol ‘La tele convencional triunfa en Internet’, l’article mostra les conclusions d’una tesi doctoral que apunten que més de la meitat dels vídeos que prefereixen els usuaris de You Tube España procedeixen de la televisió convencional, demostrant així que les indústries culturals -en aquest cas la televisió convencional- hereten el seu pes a la xarxa.
Bon dia!
Laura Flores
La apropiación de los medios está evolucionando en el sentido de una televisión en red y no de una iTV digital, señala Cardoso en el libro que todos estamos leyendo. Una televisión que combina varias tecnologías de comunicación frente a la convergencia tecnológica.
Como muestra, los datos que revela esta noticia, entre los que destacaría que el 76% de internautas participantes en redes sociales del tipo Facebook, también participa de los canales audiovisuales y, en distintos porcentajes, comenta vídeos y participa en foros sobre series y programas, así como que el porcentaje de usuarios de teléfonos 3G que habían visto televisión en su móvil ha pasado de un 18% en 2008 a un 24% en 2009. Frente a estos datos, el estudio apunta que la televisión de pago se encuentra en una situación más complicada, ya que casi la mitad de sus clientes, reconoce haberla contratado sólo por venir en un pack con conectividad a Internet.
Iniciativas como ésta del programa Sé lo que hicisteis de la Sexta que permite ver el programa en directo por Internet y a la vez comentarlo vía facebook, o el estreno de series en Internet antes que en la televisión convencional, la reciente apuesta de Cuatro con Play Cuatro, o esta iniciativa de Tele 5, en la que mediante un micropago puedes ver en Internet contenidos extra, nos demuestran que hay un campo de experimentación todavía amplio en este camino hacia la televisión en red con el resto de tecnologías y que estamos, como dice Cardoso “en una evolución todavía en marcha” en la que algunas apuestas triunfarán y otras no.
España no ha logrado todavía el estatus de sociedad informacional, por lo que sería un ejemplo de sociedad en transición. ¿Por qué? Hay algunos indicadores bastante reveladores. En cuanto a infraestructuras, 4 millones de ciudadanos no pueden acceder a la banda ancha en función de su residencia. Por otra parte, seguimos siendo uno de los países de la Unión Europea con menos banda ancha. La conexión española de 6 Mb / 320 Kb es la 5ª con menos ancho de banda, según un estudio de la Asociación de Internautas (http://www.internautas.org/html/5639.html). A esto se le suma el precio de acceso a Internet, lo que pagamos por nuestra conexión ADSL ha pasado de un 47% a casi un 51% más caro que la media de la UE. Hemos pasado de tener la 4ª diferencia mayor a la 3ª.
El resultado, la media española de hogares que tienen acceso a internet se sitúa en el 54% (casi 7,9 millones de personas), lo que quiere decir que aún hay camino por recorrer.
Esta distancia respecto a las sociedades informacionales también se observa cuando hablamos del sector productivo y del conocimiento. España está a la cola en innovación y los ciudadanos españoles todavía son muy reticentes al uso de Internet para determinadas actividades: consultas bancarias, compras, gestión de trámites, etc. Aunque no parece que caminemos a mal paso. Para muestra, un botón, una noticia publicada en El Mundo hace escasos días: Internet, los videojuegos y la televisión de pago se convertirán en los líderes de la industria española de medios de comunicación, ocio y entretenimiento en los próximos cinco años (http://www.elmundo.es/elmundo/2009/10/21/comunicacion/1256149515.html).