El 14 de diciembre EcoDiario publicaba la noticia titulada Una discográfica de Florida demanda a RapidShare, Microsoft y Google. Ésta supone un claro ejemplo del fenómeno de domesticación de medios, definido por Cardoso como la habituación progresiva del público al uso de un medio, para que finalmente, dicho medio acabe resultando, no sólo de uso cotidiano, sino imprescindible.
El caso de la noticia nos sirve como muestra de la apropiación de Internet, concretamente como medio a través del que obtener ‘bienes culturales’ de todo tipo, tales como música, películas, series, juegos… mediante la descarga directa de dichos entretenimientos.
Si nos remitimos al autor Silverstone, tantas veces citado por Cardoso, y a su división de dicho fenómeno progresivo o secuencial en seis partes, veremos que Internet (y éste uso determinado de él) las ha cumplido todas: comodificación, idealización, apropiación, objectivización, incorporación y conversión. De ahí la noticia de la denuncia: es tanta la gente que, en cuanto quiere ‘tener’ una canción (estímulo), se la baja de Internet (respuesta) de manera gratuita, automática y sin pensar en otras alternativas, que esta discográfica lo ha considerado abusivo (hasta el punto que, según afirma, pone en peligro los derechos de autor y la propiedad intelectual). Podríamos hablar, por tanto, de una domesticación generalizada.
Leyendo el artículo encontramos además un ataque de la discográfica también a las empresas titulares de los buscadores que nos remiten a las webs que ofrecen los servicios de descargas directas de estos contenidos. Sin duda, no sólo utilizamos diariamente las propias descargas, sino los buscadores (y estos segundos mucho más, ya que les damos otros fines además del aquí comentado).