La siguiente noticia nos habla de la necesidad de desarrollo de una Interactividad 2.0 en televisión, vital para que Internet no se coma a la televisión en la batalla por la interacción con el espectador.
Lo que verdaderamente persigue la televisión interactiva es que el espectador asuma un papel activo y sea capaz de elegir aquello que más le interesa, explotando al máximo los servicios que brinda esta nueva forma de ver la televisión. No obstante, actualmente la televisión interactiva está siendo explotada únicamente desde un nivel de interactividad intermedio, donde el espectador puede elegir una programación determinada y comprarla “a la carta”. Ello representa un gran avance respecto a la televisión tradicional y magnifica el papel democrático de la televisión, pero todavía representa poco respecto al potencial interactivo de la televisión.
La televisión interactiva permite, mediante un canal de retorno, que las decisiones de los espectadores varíen el transcurso de una retrasmisión, haciéndoles partícipes del contenido de las mismas. Si con la TDT somos capaces de llegar a este punto de interactividad, se habrá conseguido ya mucho. No obstante, la Red ya ha alcanzado estas cotas de interactividad, sobrepasándolas en muchos aspectos. Es por ello que la televisión afronta de ahora en adelante la dura batalla de conseguir contenidos con un gran valor añadido (televisión inteligente) que aporten valor diferencial respecto a lo que se puede encontrar en la Red.