El día 29 de septiembre aparecía en la edición impresa del Heraldo de Aragón y también en otras publicaciones on line, como Obama había comprado media hora de televisión en horario de prime time, (entre las 20:00 y las 20:30) un espacio televisivo en seis cadenas norteamericanas.
Para asegurarse la máxima audiencia y poder atraer la atención del más variado grupo de gente, tres cadenas eran anglosajonas: NBC, CBS y la Fox; una era hispana, canal Univisión, y el mensaje se emitiría en castellano. Por último, habría otras dos cadenas más afroamericanas, BET y TV one
Tanto el formato como el contenido del mensaje era un secreto y a cada cadena ha pagado un millón de dólares.
¡Me parece increíble hasta que punto lo medios de comunicación se ponen al servicio de la política y más concretamente lo que se puede llegar a hacer con dinero¡
No es que me parezca mal que un partido político compre un espacio de televisión, ni mucho menos, ni que la televisión sea utilizada como medio de transmisión de un mensaje político. Mi reflexión va más por el hecho de que un partido político, previo pago de una gran suma de dinero, pueda “monopolizar” el contenido de la programación televisiva con la emisión de un publirreportaje que nadie sabe lo que contiene…
¿Puede llegar el día en que otro vuelva a hacer lo mismo, emitiendo el mensaje que le parezca, solamente por el hecho de pagar una fuerte suma a una cadena de televisión?
¿Dónde queda la libre competencia y la capacidad de elección del espectador si en todas las cadenas ponen lo mismo?
La verdad es que no tengo nada claro donde están puestos los límites… aunque también es cierto que siempre está la alternativa de pagar el televisor.
Gema López Lajusticia
De los llamados profetas de la era de la comunicación parece cierto que uno de los más destacados ha sido Herbert Marshall Mcluhan.