http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Twitter/basta/revolucion/elpepisoc/20090709elpepisoc_1/Tes
En este reportaje de Silvia Blanco se pone de manifiesto el alcance que la apropiación de las redes sociales, como Twitter, puede llegar a tener a la hora de crear la presión social suficiente para que los medios tradicionales recurran a dichas redes como canal informativo procedente de la opinión pública. Dentro de este aspecto es preciso destacar que las redes sociales no suelen actuar como detonante de las protestas virtuales, sino que hacen la función de amplificador de las que se generan a partir de la opinión pública en el mundo real.
El riesgo que conlleva este tipo de apropiación y domesticación de la Red gira en torno al consumo desmedido e indiscriminado de noticias. Esto se hace palpable en determinados comentarios en las redes sociales, donde determinados usuarios, hastiados por la rutina informativa, reclaman cada vez más espectacularidad y dramatismo en las noticias y en las imágenes que las apoyan, desvirtuando así la realidad y pudiendo llegar a confundir hechos reales que intentan promover acciones reivindicativas con el consumo de entretenimiento en tiempo real al puro estilo Big Brother.
Sin embargo, el fenómeno de las redes sociales como amplificador de determinadas informaciones sólo parece producirse cuando la Red se presenta como la única fuente de información a la que recurrir en determinadas situaciones críticas, en las que la censura controla cualquier otro tipo de medio de comunicación.
A pesar de ello, este medio tampoco está exento de censura y existen cada vez más formas de infiltrarse en las redes sociales para espiar sus contenidos y bloquear determinadas cuentas. La censura de determinados gobiernos cada vez se hace más patente en los medios basados en las nuevas tecnologías, como Internet. Es el caso de Irán, mediante el control de servidores o China y Australia, a través de filtros en los ordenadores que comercializan con la excusa de la seguridad de cara a los menores.
A pesar de todo ello, Diego Beas, analista político que analiza el impacto de las nuevas tecnologías en la política de EE UU, afirma que la censura en la Red tiende a fracasar a largo plazo, ya que siempre es posible mediante el conocimiento actualizado de estas nuevas tecnologías, eludir controles y encontrar caminos alternativos para que la información que interesa circule sin trabas. Es más probable que las redes sociales sean utilizadas por determinados líderes de opinión, como los políticos, para ofrecer al mundo una imagen acorde con sus objetivos electoralistas, imagen que posteriormente los medios tradicionales se encargarán de reflejar cuando quede consolidada en la opinión pública, como sucedió en el caso de la campaña presidencial de Obama.