Tal y como afirma Gustavo Cardoso en su libro Los Medios de Comunicación en la Sociedad en Red, la domesticación de un medio sugiere que la adopción de una tecnología en el día a día, debe ser entendido como una forma de integración en una carrera o en un estilo de vida dado. La generación es una variable de construcción de una identidad sociocultural compartida por un conjunto de individuos, pero no es sólo la edad, sino también el ambiente, lo que determina el uso de un medio de un modo similar a los integrantes de un grupo generacional.
En el caso de los más jóvenes con respecto al uso/abuso de teléfonos móviles tenemos un ejemplo claro de cómo esta generación ha domesticado un medio hasta hacerlo una extensión de sí mismos, llegando incluso al punto de dependencia con la tecnología.
Investigadores del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad Autónoma de Madrid , están trabajando con el objetivo de tener un mayor conocimiento de las pautas de uso del teléfono móvil y el grado de dependencia del mismo entre los adolescentes de la Comunidad de Madrid, llegando a la conclusión de que los adolescentes son más vulnerables, puesto que aún no tienen un control completo de sus impulsos, son más fácilmente influenciables por campañas publicitarias y comerciales y han aceptado el móvil como un símbolo de estatus, provocando sentimientos negativos y problemas de autoestima en los que no tienen móvil o que no reciben tantos sms o llamadas como sus compañeros
Tras una ardua investigación en la web, distintas editoriales hablan de la consabida crisis de los periódicos tradicionales, a causa de la aparición de las ediciones online.
Muchas son las teorías que se apuntan, pero las más documentadas hablan de una salida de la crisis si la prensa tradicional logra evolucionar y adaptarse a los nuevos mercados, ya ocupados por Internet. Esta solución viene excelentemente explicada en un artículo de eleconomista.es, líder de la información económica por Internet: The Economist acusa a Internet de ‘asesinar’ a los periódicos tradicionales. La primera pregunta a hacerse desde el punto de vista de los contenidos es si la prensa escrita no estará perdiendo lectores no sólo por el nacimiento de un nuevo formato sino por una ‘desconexión’ con su audiencia: “la gente quiere historias cortas y noticias relevantes para ellos: de índole local, deportes, entretenimiento, el tiempo y tráfico”.Además, diversos medios ya ponen en práctica esa interactividad con los lectores, entre ellos Schibsted, que piden a sus lectores que manden fotografías e información.
No se trata sólo, como apunta Gustavo Cardoso en su libro Los Medios de Comunicación en la Sociedad en Red (2008.;294) de que los periódicos tradicionales busquen con la edición online una línea editorial diferenciada que mantenga parámetros de asociación con la marca origen el papel. Se trata además de dotar las ediciones escritas de la versatilidad y capacidad de empatía con la audiencia de la prensa digital, para abarcar así un público lector más joven y por lo tanto más amplio, aprovechando la sinergia que proporciona el medio Internet.
He encontrado un texto fantástico de Manuel Castells que aglutina diversos estudios sobre el uso social de Internet, y su influencia o no sobre la socialización de las personas. La conclusión es que Internet en ningún caso sustitye otras formas de comunicación interpersonal, sino que las complementa.
Me gusta mucho la referencia de John Perry Barlow, cofundador de la Fundación de la Frontera Electrónica (Electronic Frontier Foundation), cuando al estudiar los inicios del uso generalizado de Internet a principios de los 80, se refería a un espacio donde la comunicación es eminentemente proactiva: nos comunicamos con alguien que efectivamente quiere comunicarse con nosotros.