Hecho de menos en la lectura de Cardoso algo más de profundización en el enfoque relacional de las nuevas tecnologías. Desde luego que las diferentes generaciones domestican los medios de diferente manera, y les prestan atención de muy diferente manera, pero con esto no salimos de un enfoque informativo, más que propiamente comunicativo y relacional. Por eso voy a intentar ir un poco más allá ahora.
Con las nuevas generaciones multimedia, aquellas que se engloban dentro de la 2ª Generación Informacional de Cardoso, encontramos una generación con un amplio acceso a la información, con una alta capacidad interactiva, y con gran cantidad de recursos. El problema es que nuestro mundo, aunque parezca ser cuantitativo, definitivamente es cualitativo. No se trata de la cantidad de recursos que tengas, sino de como sepas usarlos, así como tampoco se trata de cuántos amigos tengas en Facebook, sino de si los que tienes son realmente amigos.
Se que tal vez es un poco excesivo, pero me ha parecido interesante lo que podemos leer aquí. Claro que no a todos nos aburre el mundo real debido a que no es tan trepidante como el virtual, ni por ello buscamos emociones fuertes, pero tampoco creo en nuevas generaciones con superpoderes por el hecho de haber nacido ya conectados a Internet.
Por eso no debemos precipitarnos. Debemos tratar a cada medio como lo que es, teniendo claro que lo que subyace de fondo no ha cambiado desde hace siglos. Por otro lado, desde luego que cada generacion domestica los medios según como sea su relación con ellos, pero también hay que pensar cómo nos domestican los medios a nosotros, y más ahora que la interacción social es cada vez más virtual.
En este otro enlace podemos encontrar las fuentes del primero, y con menor carga sensacionalista. Aún así, da que pensar…
Este artículo no tiene desperdicio. Después de leer a Cardoso, de de bucear por la Web buscando noticias más o menos sobre la prensa online, de no encontrar nada que no venga filtrado por un medio u otro, me doy de bruces con Vostok, una agencia madrileña de diseño interactivo. Quien mejor para darnos una perspectiva tangencial de la prensa online.
Léanlo, por favor, y comenzarán a compartir esta perspectiva. Un medio impreso migra a Internet, y esto desde luego que no significa la erradicación de la edición impresa frente a la edición online. Más bien es todo lo contrario. Por medio de las ediciones online se perpetúan las ediciones impresas, confundiendo en la mayoría de las ocasiones al usuario, por medio de la creación de una ilusión participativa. El periódico es lo que es, un soporte en el cual profesionales de la comunicación plasman la actualidad, desde una óptica u otra, esta claro, pero actualidad al fin y al cabo, con todo el soporte y apoyo de una estructura empresarial. Esto es lo que hacen bien, y esto es lo que deberían hacer, sin caer en la primera trampa que encuentran en su camino.
Coincido con Barroso en su valoración respecto a la superposición de las nuevas tecnologías, pero no lo veo de manera tan inocente. La prensa informa, y sabe cómo hacerlo, y eso es lo que debe hacer, ya sea en Internet o en el kiosko. Insisto, por favor, léanlo.
A lo largo de todo el capítulo del libro de Gustavo Cardoso, podemos encontrar numerosos indicadores que relacionan el estado de un país y su inserción en la Red. Ahora deberíamos observar cómo se comportan en la Red aquellos países que ya han pasado su etapa de transición y tienen un alto nivel de digitalización. Todo apunta a que el estándar de Web más adecuado para estas sociedades avanzadas es la Web 2.0 (explicación por Tim O´Reilly, uno de sus gurús, aquí), puesto que garantiza todas las necesidades que un ciudadano pueda tener en su desempeño tecnológico (participación, proactividad, individualismo y comunitarismo, y tantas otras).
La punta de lanza de esta Web 2.0, plenamente implantada ya y migrando hacia la Web 3.0, es Google, sin duda alguna, y su enorme afan por digitalizar el planeta entero. En este antaño buscador, hoy monstruo de la información, podemos blogear, comunicarnos vía mail, recibir notificaciones RSS, conocer el tiempo, y, ahora en boca de todos, ver fotos de las calles de casi todo el mundo, incluso la nuestra, con su famosa herramienta Google Street View. Hacia aquí camina la Red, y la sociedad con ella, según parece, aunque ya hay quien dice que hay caminos que no se han de transitar (noticia aquí), como numerosos ciudadanos británicos - antes fueron algunos americanos - que se niegan a ser fotografiados en la calle por el celebre Google Car.
Habrá que preguntarse ahora cuáles son los límites en la tecnologización de las sociedades, y sobre todo si ésta significa tener un registro pormenorizado de todo lo que en ellas ocurre. Aunque esto es otro tema, gracias a estas herramientas también podremos explorar ver nuevas formas de marketing y publicidad…