A lo largo de todo el capítulo del libro de Gustavo Cardoso, podemos encontrar numerosos indicadores que relacionan el estado de un país y su inserción en la Red. Ahora deberíamos observar cómo se comportan en la Red aquellos países que ya han pasado su etapa de transición y tienen un alto nivel de digitalización. Todo apunta a que el estándar de Web más adecuado para estas sociedades avanzadas es la Web 2.0 (explicación por Tim O´Reilly, uno de sus gurús, aquí), puesto que garantiza todas las necesidades que un ciudadano pueda tener en su desempeño tecnológico (participación, proactividad, individualismo y comunitarismo, y tantas otras).
La punta de lanza de esta Web 2.0, plenamente implantada ya y migrando hacia la Web 3.0, es Google, sin duda alguna, y su enorme afan por digitalizar el planeta entero. En este antaño buscador, hoy monstruo de la información, podemos blogear, comunicarnos vía mail, recibir notificaciones RSS, conocer el tiempo, y, ahora en boca de todos, ver fotos de las calles de casi todo el mundo, incluso la nuestra, con su famosa herramienta Google Street View. Hacia aquí camina la Red, y la sociedad con ella, según parece, aunque ya hay quien dice que hay caminos que no se han de transitar (noticia aquí), como numerosos ciudadanos británicos - antes fueron algunos americanos - que se niegan a ser fotografiados en la calle por el celebre Google Car.
Habrá que preguntarse ahora cuáles son los límites en la tecnologización de las sociedades, y sobre todo si ésta significa tener un registro pormenorizado de todo lo que en ellas ocurre. Aunque esto es otro tema, gracias a estas herramientas también podremos explorar ver nuevas formas de marketing y publicidad…