Monthly Archive for Noviembre, 2009

La TDT

Todo el mundo sabe ya lo que es la TDT, o lo que es lo mismo, la Televisión Digital Terrestre. Y aunque no se sepa exactamente como funciona, saben que para ver la televisión necesitará, o ya necesita, la TDT.

 

A nivel nacional, provincial, municipal… todos se han preocupado de difundir la información sobre la “necesidad” de tenerla para poder ver la televisión.

 

En un caso cercano como es el de Caravaca de la Cruz, el 30 de junio se produjo el apagón analógico, como si se tratara del fin del mundo. Ese día coincidió con otro acontecimiento, la subida de la tarifa eléctrica a los consumidores de baja potencia, pero de esto, pocos nos enteramos. Claro, no salió en todos los medios.

 

El Ministerio de Industria, en colaboración con el Gobierno regional y los diferentes consistorios lleva a cabo una campaña informativa y      

el Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma destinó al Consistorio caravaqueño una subvención por valor de 120.000 euros dentro del II Plan de Desarrollo de la Sociedad de la Información 2008-2010.

 

El Ayuntamiento de Caravaca realizó una Memoria de actuaciones donde se refleja los pasos que han seguido.

 

La campaña de información fue destinada a las comunidades de propietarios de todos los edificios de Caravaca, a las tiendas de electrodomésticos y a los habitantes.

Se realizaron 7.000 folletos, talleres, charlas, anuncios en la radio con concurso, charlas (repartiendo imanes y camisetas entre los ciudadanos que asistieron a los talleres y charlas)

El ayuntamiento también regaló 120 decodificadores de TDT por sorteo entre los habitantes del municipio.

 

Ha sido todo un éxito, antes del plazo, el Ayuntamiento anunciaba que “La Televisión Digital Terrestre (TDT) ya se puede recibir en el 98% de los hogares del término municipal de Caravaca de la Cruz

 

En mi casa nos negamos a adaptar la televisión y hemos estado 4 meses sin ella y tan ricamente. Cogíamos películas de dvd de la biblioteca, hasta que se nos ha estropeado el DVD y hemos tenido que comprar otro. Y claro, ahora solo hacen DVDs y Televisores con TDT.

El factor personal en las políticas de información

Estamos de acuerdo en que las políticas proporcionan orientación para la concepción de una estrategia y de programas destinados al desarrollo y uso de recursos, servicios y sistemas de información, pudiendo formularse a nivel institucional, nacional, regional o internacional.

Se requiere una política nacional para asegurar la ejecución y funcionamiento armoniosos de los recursos, servicios y sistemas de información, por ejemplo, el acceso puntual a la información pertinente para las diversas necesidades de los diversos usuarios de toda sociedad, la coordinación y compatibilidad del sistema global nacional de información, la mejora de la complementariedad y la compatibilidad entre las

diversas legislaciones relativas al suministro de información, una mejor reacción a las implicaciones de los nuevos progresos en el campo de la información y una participación más efectiva en los sistemas y redes regionales y nacionales de información.

La premisa fundamental de una política nacional global de sistemas y servicios de información es que todo sistema económico, social y político operará con más eficiencia si se establece un mecanismo que garantice que los responsables, planificadores, gerentes, ejecutivos e investigadores del gobierno y los sectores privados y profesionales tienen acceso puntual a datos e informaciones actualizados, pertinentes y fiables y lo que considero principalmente importante: la utilidad de los recursos y servicios nacionales de información se basa en la presencia de personal

calificado que la maneje en todas sus fases (adquisición, proceso y distribución) y a todos los niveles (paraprofesional, profesional y administrativo).

Existe la urgente necesidad de una formación de especialistas de la información, tanto en número como en calidad. No obstante, los recursos físicos y

financieros para estos planes y programas son limitados en comparación con las necesidades, al mismo tiempo que las oportunidades de promoción de los soportes informativos no reciben de las autoridades nacionales todo el apoyo que merecen.

Por lo que considero que a nivel general, y en varias de las políticas de información que he visitada a través de la red, en la mayoría de las ocasiones existe esta deficiencia, al igual que existe en otros ámbitos o ramas de este profesional, léase archivos, departamentos de documentación, etc. donde muchas veces dicho trabajo es realizado con personas totalmente capacitadas para desarrollar su labor, pero no preparadas profesionalmente ni reconocidas laboralmente…

REPOSITORIOS INSTITUCIONALES: EL ACCESO AL CONOCIMIENTO.

En el marco de la actual Sociedad de la Información y del Conocimiento, una de las oportunidades más rentables que nos ofrecen las TIC’s en este nuevo contexto social es posibilitar un acceso equitativo y democrático a la información y al conocimiento, precisamente. En relación con esta nueva realidad, que poco a poco se convierte en necesidad y demanda de las sociedades, se enmarca una tendencia mundial, el Open Archives Initiative o publicación de contenidos (científicos, de investigación) en abierto.

Las universidades de todo el mundo (y, como no puede ser menos, las españolas también) no son ajenas a este fenómeno transnacional y están desarrollando poco a poco sus propias herramientas para contribuir y facilitar a escala global el acceso a la producción científica que se genera bajo sus auspicios, esto es, sus REPOSITORIOS INSTITUCIONALES.

En este sentido, diversas administraciones públicas están poniendo por fin las bases para el desarrollo de este tipo de políticas de información, regulando la obligatoriedad de publicación de los resultados de la producción científica beneficiaria de ayudas públicas a través de normas y leyes. Me gustaría destacar en el ámbito estatal el borrador del anteproyecto de la nueva Ley de Ciencia y Tecnología del MCI, art. 33, y en el ámbito madrileño la Orden 679/2009 de la CAM, art. 7.9. Ambas disposiciones, cada una en su contexto de aplicación, tratan de hacer obligatoria la publicación de los resultados derivados de la investigación científica y ambas pretenden el mismo fin: maximizar el impacto de los investigadores y sus trabajos, y posibilitar un acceso libre a cuantos deseen utilizarlo.

Cierto es que este tema tan complejo no se soluciona con esta facilidad aparente y tiene que hacer frente a multitud de inconvenientes, como los derecho de autor de los productores (en parte solucionado con las licencias Creative Commons) y la reacción aún no producida de las grandes industrias editoriales a las que se les pisa el “terreno” con estas iniciativas.

Aún con todo, me gustaría destacar el peso y la importancia que este tipo de proyectos están alcanzando a diversas escalas, como el proyecto Driver (Unión Europea), Recolecta (iniciativa española) y E-ciencia (portal madrileño), que se abastecen unos de otros de manera ascendente y partiendo a su vez de las iniciativas de cada repositorio institucional individual puesto en marcha (como ejemplo, los repositorios institucionales universitarios).

Todo esto acaba poniendo de la manifiesto la realidad de que es posible que los diversos actores implicados en el desarrollo de estas políticas públicas de información realmente trabajen de manera conjunta y coordinada para conseguir un mismo fin, el acceso equitativo a la información y al conocimiento en aras de una sociedad más justa: a ver si va a acabar siendo verdad aquello de que la unión hace la fuerza…

Modelo EFQM de Excelencia

Me parece muy interesante la noticia encontrada en la página web de EFQM, donde nos habla acerca de la nueva versión del modelo EFQM 2010.

Así nos muestra como el l pasado 29 de septiembre se presentaron, en el Foro Anual de la EFQM en Bruselas, los resultados de la revisión del Modelo EFQM de Excelencia, y se avanzó una nueva versión del Modelo EFQM 2010.

Esta revisión supone una simplificación en la redacción del Modelo y una adecuación a los retos específicos de las organizaciones que están viviendo en los últimos tiempos, incorporando una fuerte tendencia a la innovación, la creatividad, la gestión del riesgo y la sostenibilidad. Al mismo tiempo, logra aumentar su practicidad, para que sea utilizado como referencia por cualquier tipo de organización.

La revisión implica una leve actualización de los 8 Principios de la Excelencia, áreas a abordar de los diferentes subcriterios, ponderación de los diferentes criterios y subcriterios y contenido de los Formularios de Evaluación REDER.

Dicho Modelo coexistirá con el Modelo actual durante el año 2010, año en el que se producirá la transición entre ambos, estando completamente operativos en 2011 y sucesivos.

Ahora bien, me parece también insuficiente la información al respecto que se realiza en ocasiones sobre asuntos trascendentales por parte de quien tenga la competencia y responsabilidad.

Podeís ver toda la información al respecto en el siguiente link:
http://www.xing.com/img/outlink.gifhttp://ww1.efqm.org/en/Home/aboutEFQM/Ourmodels/TheEFQMExcel… y que personalmente considero “escasa”.

Elección de Políticas de Información y su ejecución

Que duda cabe en cuestionar la importancia de una política de Información y la repercusión que puede conllevar en todos los ámbitos de actuación sobre los que va dirigida.

En base  a la Adminsitración territorial del Estado, partimos de que España es un Estado descentralizado, donde nuestra  Constitución de 1978 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de sus nacionalidades, regiones y municipios.

En consecuencia, existen tres niveles de Administración Pública, o en otras palabara, tres grandes ámbitos diferenciados de adminsitración pública: la adminsitración central, denominada Administración General del Estado, las adminsitraciones regionales, de las respectivas comunidades autónomas, y las adminsitraciones de los entes locales (ayuntamientos, Diputaciones, Provinciales y Comarcas, mayoritariamente). De acuerdo con la distribuición constitucional y legal de competencias, cda una de estos nivles de adminsitración gestiona y presta a los ciudadanos los servicios públicos que le corresponden.

Tal y como se deduce de los datos publicados por el Gobierno, en términos econoómicos, los servicios gestionados por la Administración General del Estado representarían un 61% aproximadamente del gasto público nacional, los gestionados por las administraciones de las Comunidades autónomas un  26 % y por los entes locales el 13 % restante.

Así pues, es determinante la importancia de las políticas de información llevadas a cabo en cada una de estas adminsitraciones, pública,  pero no menos lo es el hecho de implantar una política de información. Considero que todas ellas se implantan en base a unas necesidades que en mayor o menor medida deben de ser cubiertas, en base a una realidad necesitada de algo, en base a una actuación que debe ponerse en marcha, en base a cubrir unos objetivos de una sociedad. ¿PERO QUIÉN DETERMINA EN ÚLTIMA MEDIDA LA IMPLANTACIÓN DE UNA DETERMINADA MEDIDA, ACTIVIDA O PROYECTO Y NO OTRO? Considero que si bien, importantísimo es llevar a cabo una evalucación y control del proyecto en todas y cada una de sus fases, mucho lo es también su IMPLEMENTACIÓN. ¿En manos de quién está?. Pues a pesar de la responsabilidad que en un principio pudiera derivarse de sus actores, la política como parte de una realidad cambiante, donde hoy tenemos unos dirigentes o agentes responsables y mañana otros (cese cargo, dimisión, vacante, transcurso del mandato, etc), mi reflexión es: ¿Se formulan adecuadamente las políticas de información…?

LA BRECHA DIGITAL: NUESTRO ENEMIGO, EN CRECIMIENTO.

Probablemente, todos sabemos qué es la brecha digital y todos los que creemos vivir en la Sociedad del Conocimiento sabemos que quizá se trate del principal enemigo a batir si queremos garantizar un acceso equitativo a las Tecnologías de la Información y Comunicación como unos de los caminos válidos para lograr una sociedad más equitativa, precisamente.

Pero recientemente la prensa se hace eco de que éste fenómeno no hace sino crecer. Varios medios de comunicación (Rtve.es, El País) recogen algunas de las aportaciones que el cuarto Foro de Gobernanza de Internet de la ONU ha puesto de manifiesto en las últimas sesiones de trabajo que recientemente ha desarrollado en Egipto. Si los datos en 2005 eran preocupantes (el 50 por ciento de las personas de países desarrollados tenían acceso a Internet, frente al 9 por ciento de las de los países en desarrollo) , hoy en día, a 2009, en nuestro entendido como primero mundo el acceso a internet alcanza al 70 por ciento de la población frente a un escaso 17 en el resto del planeta.

Pero la brecha digital ya no sólo se debe entender como un fenómeno achacable al factor “pobreza”, también lo debemos entender como una causa de la dominación que los países ricos ejercemos sobre los pobres, deberemos sentar bases para que la red no quede controlada sólo por unos pocos, que pueda convertirse en una herramienta de libertad de expresión (insisto, la censura no sólo existe en países “no desarrollados”, mirémonos un poquito…) y que recoja diferentes sensibilidades, lenguas, culturas, etc. (no sólo las mayoritarias).

Si la diversidad es fruto de riqueza, hagamos que la red sea rica y diversa, y pongamos los medios para acabar con la brecha digital.

Gestión de calidad en las administraciones públicas

“En la externalización de los servicios públicos, que supone la separación entre la responsabilidad y control público y provisión privada del servicio, se deben asegurar unos mínimos de calidad en la prestación. Para ello, han de establecerse procedimientos claros y rápidos de supervisión, reajuste y control por parte de la autoridad pública. Estos mecanismos de control deben extenderse tanto a la calidad y la forma de gestión, como al respeto a los principios públicos que deben guiar la provisión del servicio. No debemos olvidar que la Administración Pública mantiene íntegras las responsabilidades como titular del servicio público frente a los ciudadanos, independientemente de quién sea el proveedor del servicio”.

David Sancho Royo

 

Para dar un impulso a la nueva cultura de la gestión y evaluación de resultados en un marco de flexibilidad y responsabilidad gestora, el Gobierno actual aprobó la Ley 28/2006, de 18 de julio, de Agencias Estatales para la mejora de los servicios públicos. La Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios desarrolla una actividad institucional en la que se une la voluntad de mejorar la calidad de los servicios públicos con la de racionalizar el uso de los recursos públicos y rendir cuentas ante los ciudadanos. En esta línea, la evaluación constituye una herramienta esencial para conocer los efectos y resultados de las intervenciones públicas. Es, en definitiva, un instrumento de buen gobierno.

Esta nueva gestión pública está orientada a los resultados, al desarrollo de indicadores para medir eficacia, eficiencia y calidad, fortalecer los mecanismos de seguimiento y control del cumplimiento de objetivos.

Dentro del Marco de la Unión europea se han desarrollado políticas de modernización de la administración, en términos de ”gestión de calidad” y se realizan evaluaciones basadas en módelos de Excelencia, el benchmarking y las “guías de procedimientos administrativos”.

En la actualidad, son muchas las organizaciones públicas que han materializado su trabajo en acciones concretas como “las cartas de servicios”, los “servicios virtuales”, y “proyectos de participación con los interesados”, es decir, los administrados.

Una acción que resaltaría es la de conceder los Premios a la Calidad e Innovación en la Gestión Pública - Real Decreto 951/2005, de 29 de julio-: premios a la Excelencia, Innovación y a las Buenas prácticas.

El de la Excelencia está destinado a reconocer a un organismo o institución que se haya distinguido por el incremento de la calidad de sus servicios y está orientada a la evaluación del rendimiento global de las organizaciones públicas basados en los modelos de referencia (EFQM y EVAM).
El de innovación, reconoce a las organizaciones públicas que se distingan por aspectos de innovación en la gestión del conocimiento así como de las tecnologias.
El de Buenas prácticas, reconoce proyectos específicos de una organización desde dos puntos de vista: por un lado, a las iniciativas con impacto externo en los ciudadanos/usuarios de los servicios; y, por otro, a las prácticas de gestión interna de la organización.

La administración pública debe garantizar la transparencia y la modernización ya que tiene la responsabilidad de responder a los ciudadanos con una buena gestión y atención. La calidad es cosa de
todos y además, las acciones que emprenda deben estar orientadas a reducir deficit y obtener beneficios.

Según Senlle (1) las principales razones para implantar un sistema de gestión de calidad son:
1) Asegurar el futuro y la continuidad del equipo
2) Reducir el deficit
3) Mejorar el servicio al cliente externo e interno
4) Integrar al cliente en la organización
5) Mejorar la imagen
6) Ser más competitivos

Desde luego, queda mucho por hacer sobre todo con relación a la transparencia económica, como comenta Jokin G. en la noticia “La corrupción espada de Damocles de la Democracia” y urge tomar medidas de control, ya que el dinero es público; pero al menos, cada vez contamos con mejores y más eficientes servicios por parte de la administración.

Por último, señalar que sería importante que las administraciones públicas se conciecieran de la necesidad de la formación de los funcionarios en la atención al ciudadano, que no siempre es la deseada y son la parte más visible de las organizaciones.

Referencias:

Sancho Royo, David (1999). Gestión de servicios públicos: estrategias de marketing y calidad, Editorial Tecnos, Madrid.

SENLLE, ANDRES (1993): “Calidad Total en los Servicios y en la Administración Pública”,
Ediciones Gestión 2000, Barcelona.

“La corrupción espada de Damocles de la Democracia”

Los numeros casos de corrupción política que se están destapando en España cuestionan la efectividad del sistema y evidencian la insuficiencia de la legislación vigente.

La corrupción se extiende como una mancha de aceite por todo el territorio nacional y afecta a la mayoría de partidos políticos de forma similar. Parece que el sistema hace aguas por todas partes dando la sensación de que la gestión de las finanzas públicas es un campo sin vallas en el que prevaricar, malversar y “pufar” se convierte en un juego de niños sin escrúpulos.

La cultura del “pelotazo” parece haberse instaurado en nuestra democracia y los valores asociados a dicha cultura son una clara amenaza para el sistema. La desacreditación de la clase política supone una pérdida de confianza de la ciudadanía en sus gobernantes y en el sistema. Este hecho habitualmente se traduce en importantes decrementos de participación en los procesos electorales y en consecuencia en una escasa representatividad de los gobiernos y políticos electos.

En este sentido recomiendo leer el artículo “La corrupción y las leyes” de Pedro Puy en “El País” http://www.elpais.com/articulo/Galicia/corrupcion/leyes/elpepuespgal/20091122elpgal_6/Tes

Puy pone de manifiesto la urgencia de políticas públicas que garanticen la transparencia en la gestión y en la rendición de cuentas,  la independencia de los órganos de control y la ejemplaridad de las sanciones económicas, políticas y sociales.

Por otra parte, hemos de tener en cuenta los pasos positivos que se han dado en los últimos años. Aunque nos cueste creerlo, hace tan sólo una década, y bajo la aplicación de la ley de contratos de 1965, el 81% de las obras públicas se adjudicaban directamente, el 12% por concurso y el 7% por subasta. La adaptación a la normativa europea está invirtiendo estos  porcentajes y la concurrencia pública es mucho mayor.

La democracia precisa de leyes y medidas que garanticen el control real de la gestión económica de los gobiernos, tanto a nivel local, autonómico como estatal. Hay que poner vallas al campo y conseguir que la corrupción deje de ser una práctica a la que nos debamos habituar como un mal endémico del sistema.

Declaración de Viena: una política bibliotecaria para Europa

En el nuevo portal Travesía: recursos digitales para la cooperación bibliotecaria, el cual sustituye al antiguo Travesía: portal de bibliotecas públicas, podemos encontrar en formato PDF el documento “Declaración de Viena: una politica bibliotecaria para Europa”. En mayo de 2009 se celebró en Viena una conferencia conjunta de  EBLIDA y NAPLE, en la que se reunió a más de 180 participantes de 30 países diferentes. El objetivo general de la conferencia fue atraer a los responsables políticos y partes interesadas para ayudar a iniciar un debate y diálogo sobre el concepto de una política de bibliotecas de Europa y en la que se Se acordó fortalecer el papel y el potencial del servicio de biblioteca en toda Europa en apoyo de la Sociedad Europea del Conocimiento. A raíz de esa conferencia EBLIDA y NAPLE instaron a la Comisión Europea en la Declaración de Viena a seguir cuatro recomendaciones:

.- Libro Blanco “Las bibliotecas públicas en el Sociedad del Conocimiento”
.- Centro del Conocimiento
.- Proyectos con financiación europea
.- Derechos de autor (copyright).

Esta declaración, por tanto, constituye el primer paso para establecer una política bibliotecaria europea común que sirva para defender ante las instituciones europeas y los Estados miembros la existencia de los servicios de biblioteca como agentes clave para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y como instrumentos básicos para garantizar el acceso de todos los ciudadanos a la información.

Aunque todas las recomendaciones anteriores son igual de importantes, destaca especialmente la de “Proyectos con financiación europea”, puesto que es importante que se fomenten proyectos que promuevan el desarrollo de las bibliotecas de modo significativo y sostenible para una ciudadanía europea activa que les proporcionen amplias oportunidades de aprendizaje.

Por otro lado, ya era hora de que en Europa se llevara a cabo una política bibliotecaria de estas características que tenga en cuenta los nuevos cambios tecnológicos y sociales que se han dado en las bibliotecas públicas en los últimos años. Sólo de esta forma dichas unidades de información podrán seguir evolucionando en un futuro y defender sus intereses en un marco europeo común.

SEMANA DE DEBATE POR LA SUPERVIVENCIA DE LA PRENSA

Esta semana que acaba nos ha ofrecido interesantes aportaciones a propósito del problema de la supervivencia económica de la prensa escrita en el mundo digital.

El martes 10, en la Tribuna del diario El Mundo (página 21) se extractaba una conferencia del director del Wall Street Journal, Robert Thomson, en la que se recogían algunas ideas ilustrativas para abordar el asunto de la propiedad intelectual y la libertad de opinión. A saber, que “los periodistas deberían ser rebeldes y combativos, no perritos falderos con ordenadores portátiles ni militantes sumisos de un movimiento político” (…), que la política de gratuidad de los contenidos “beneficiaba a los que los distribuían -léase Google-, pero no a los que los producen” (…), y que el coste social de desaparición de las estructuras empresariales periodísticas “será incluso todavía mayor si los que que informan, los que rastrean los datos y los que proporcionan análisis sesudos se convierten en especies en peligro de extinción. ¿Sobre qué basarán entonces los blogueros sus opiniones?”.

Al día siguiente, El País (página 52) se hacía eco de una noticia según la cual Rupert Murdoch amenazaba con prohibir a Google, la BBC y la ABC -la cadena de televisión- establecer vínculos con las noticias de sus medios, agregando que, los tres portales citados “tendrán que pagar a muchos más reporteros para informar de lo que ocurre en el mundo, si no pueden robar a los periódicos”. Evidentemente, buena parte del mercado publicitario se está desplazando desde los periódicos digitales a Google y otros portales de noticias, porque estos y no las webs propias de las empresas de Murdoch son en muchos casos la principal vía de acceso al material informativo.

El jueves fue el presidente de la Asociación de Editores de Diarios Españoles, Antonio Fernández-Galiano, quien en la página 45 de El Mundo volvía a sacar el tema de la crisis del tradicional modelo de negocio en la sociedad digital, de la competencia desleal de las empresas agregadoras de noticias (otra vez Google News). Recordaba que no valen de nada las ayudas estatales cuando lo que está en juego es la libertad de opinión, y que el sector ha perdido nada menos que el 40% de ingresos publicitarios en dos años. ¿Qué empresa aguanta eso?

El problema es digno de entrar en la agenda de una política de información por tocar uno de los pilares de las sociedades demócráticas occidentales. Por un lado, afecta de lleno a la propiedad intelectual, dado que tanto en los agregadores como en los portales hay una manipulación por selección y forma de los contenidos elaborados por terceros (las redacciones de periódicos).

Por otro lado, desde el punto de vista operativo (¿cómo establecer el sistema de compensación económica visto el desastre en que se ha convertido la gestión de derechos audiovisuales?), como político (¿seguro que es libre aquella empresa que el Estado subvenciona?), el asunto tiene mal arreglo. Esto dejando fuera la consideración de que estamos ante un problema planetario.

Pero no nos podemos resignar a no dar valor (reconocimiento y dinero, fundamentalmente) a los profesionales y empresas que gestionan las noticias y contenidos, las contrastan, las complementan. Se correría el riesgo de convertir la información en la web en nada más que sucintos flashes de no más de cuatro lineas. La sociedad debería garantizarse a sí misma estar convenientemente informada para ejercer su libertad.

Ahora que la crisis nos ha puesto de manifiesto que eso de dejar a las “fuerzas del mercado” actuar solas no siempre lleva a buen sitio, tampoco deberíamos dejar que el “viento de Internet” se lleve por delante al cuarto poder.