El viernes día 4 de septiembre apareció una noticia llamativa en el Diario El Mundo que nos informaba sobre un nuevo plan aprobado por el Consejo de Ministros a través del cual se digitalizarán las escuelas durante el curso 2009-2010, concretamente, se trataría del Plan Escuela 2.0.
El plan, que empezaría en el mismo mes de septiembre, consiste exactamente en llevar a cabo la digitalización de más de 14.400 aulas de 1º y 2º de E.S.O, mediante la dotación a las mismas de pizarras digitales así como de conexión inalámbrica a Internet.
Por otro lado, los estudiantes con edades comprendidas entre los 10 y los 13 años recibirán un ordenador personal ultraportátil que usarán como herramienta de trabajo en clase y en casa; al mismo tiempo los profesores que impartan clases en los cursos anteriormente nombrados además de recibir su correspondiente ordenador portátil que utilizarán para su llevar a cabo su trabajo, recibirán formación adicional necesaria para adaptarse al ritmo que marcan las nuevas tecnologías. Por otro lado, esta medida servirá para impulsar el manejo de las nuevas tecnologías “como un nuevo lenguaje para aprender y para enseñar” que completará a los medios tradicionales como el cuaderno, la pizarra o la tiza, contribuyendo al aprendizaje visual de los alumnos y aumentando su participación, su motivación y su creatividad. Asimismo, permitirá a los profesores impartir clases más atractivas y documentadas y servirán de gran ayuda en la Educación Especial.
En opinión del Ministro de Educación, Ángel Gabilondo, “las nuevas tecnologías eran un apoyo en la educación y a partir de ahora van a ser parte fundamental del proceso de enseñanza y aprendizaje“, pero también aclara: “que este plan no pretende eliminar a los profesores, ni a los libros, ni a la voluntad del esfuerzo y que hace falta estudiar y esforzarse”.
Evidentemente, los debates entorno al campo educativo siempre van a estar de moda: ¿tenemos un buen sistema educativo? ¿habría que plantearse seriamente quién tiene el papel de educar a nuestros hijos hoy en día? Nosotros como padres o la escuela a través de la figura del profesor con la ayuda de medios tecnológicos actuales tales como los que plantea el Plan Escuela 2.0? Porque si bien es cierto que el hecho de digitalizar las aulas tendrá sus efectos positivos en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes, ¿pensamos que con esta medida aprobada por el Consejo de Ministros se conseguirá abordar realmente las necesidades y déficit existentes en nuestro sistema educativo actual?
Interesante planteamiento el que hace Aníbal de la Torre en su bitácora acerca de las claves para que la implantación de los ordenadores portátiles no sea otro fracaso más y que viene a decirnos, en resumidas cuentas, que la educación no es un cachondeo y que tras años y años de esfuerzos educativos tanto por parte de la Administración así como por parte del personal docente, los padres y las familias en general deben ser conscientes del papel primordial que van a tener en la educación de sus hijos, aceptando y colaborando con el cumplimiento de las medidas educativas que los distintos partidos políticos gobernantes vayan aprobando con el paso de los años e independientemente de los recursos materiales o TIC que las escuelas empleen para ello.
A pesar de todo, demos un voto de confianza al Plan Escuela 2.0 y si hay que ser críticos con ella lo seamos una vez se haya puesto la medida en marcha y haya pasado un tiempo prudente para poder evaluar los resultados de ésta en las escuelas.
No tengo duda de que es un encomiable esfuerzo para abordar la necesaria actualización del sistema educativo. Pero no olvidemos que lo que se está poniendo a disposición de los docentes y discentes son medios materiales para un fin, pero solo medios. Uno de tantos.
No anda descaminado Gabilondo cuando piensa que la parte fundamental del proceso educativo van a ser las nuevas tecnologías. Pero paso a enumerar algunas cosas “más fundamentales” que a mí me gustaria poner por delante.
- Los proyectos educativos de medio y largo recorrido (no de ciclos cuatrienales, según partido gobernante).
- Los curriculos adecuadamente dimensionados (las cosas básicas, bien aprendidas), y mirar más los contenidos que las formas (¿por qué no dota adecuadamente laboratorios de química y física en vez de tirar el dinero en ordenadores?)
- Los filtros periódicos a lo largo de la vida escolar (si un chaval suspende, no puede seguir pasando de curso toda su vida, porque al final es un lastre para él y para los demás)
- Las auditorias de calidad del sistema y del centro (ejemplo, los SAT trianuales del sistema inglés).
- Acabar de una vez con el CAP (¿alguien pondría a su hijo tranquilamente en manos de un fisioterapeuta que hubiera hecho tres meses de cursillo?). Y que me perdonen los que lo hayan hecho.