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Declaración de Viena: una política bibliotecaria para Europa

En el nuevo portal Travesía: recursos digitales para la cooperación bibliotecaria, el cual sustituye al antiguo Travesía: portal de bibliotecas públicas, podemos encontrar en formato PDF el documento “Declaración de Viena: una politica bibliotecaria para Europa”. En mayo de 2009 se celebró en Viena una conferencia conjunta de  EBLIDA y NAPLE, en la que se reunió a más de 180 participantes de 30 países diferentes. El objetivo general de la conferencia fue atraer a los responsables políticos y partes interesadas para ayudar a iniciar un debate y diálogo sobre el concepto de una política de bibliotecas de Europa y en la que se Se acordó fortalecer el papel y el potencial del servicio de biblioteca en toda Europa en apoyo de la Sociedad Europea del Conocimiento. A raíz de esa conferencia EBLIDA y NAPLE instaron a la Comisión Europea en la Declaración de Viena a seguir cuatro recomendaciones:

.- Libro Blanco “Las bibliotecas públicas en el Sociedad del Conocimiento”
.- Centro del Conocimiento
.- Proyectos con financiación europea
.- Derechos de autor (copyright).

Esta declaración, por tanto, constituye el primer paso para establecer una política bibliotecaria europea común que sirva para defender ante las instituciones europeas y los Estados miembros la existencia de los servicios de biblioteca como agentes clave para el desarrollo de la sociedad del conocimiento y como instrumentos básicos para garantizar el acceso de todos los ciudadanos a la información.

Aunque todas las recomendaciones anteriores son igual de importantes, destaca especialmente la de “Proyectos con financiación europea”, puesto que es importante que se fomenten proyectos que promuevan el desarrollo de las bibliotecas de modo significativo y sostenible para una ciudadanía europea activa que les proporcionen amplias oportunidades de aprendizaje.

Por otro lado, ya era hora de que en Europa se llevara a cabo una política bibliotecaria de estas características que tenga en cuenta los nuevos cambios tecnológicos y sociales que se han dado en las bibliotecas públicas en los últimos años. Sólo de esta forma dichas unidades de información podrán seguir evolucionando en un futuro y defender sus intereses en un marco europeo común.

Plan Escuela 2.0

El viernes día 4 de septiembre apareció una noticia llamativa en el Diario El Mundo que nos informaba sobre un nuevo plan aprobado por el Consejo de Ministros a través del cual se digitalizarán las escuelas durante el curso 2009-2010, concretamente, se trataría del Plan Escuela 2.0.

El plan, que empezaría en el mismo mes de septiembre, consiste exactamente en llevar a cabo la digitalización de más de 14.400 aulas de 1º y 2º de E.S.O, mediante la dotación a las mismas de pizarras digitales así como de conexión inalámbrica a Internet.

Por otro lado, los estudiantes con edades comprendidas entre los 10 y los 13 años recibirán un ordenador personal ultraportátil que usarán como herramienta de trabajo en clase y en casa; al mismo tiempo los profesores que impartan clases en los cursos anteriormente nombrados además de recibir su correspondiente ordenador portátil que utilizarán para su llevar a cabo su trabajo, recibirán formación adicional necesaria para adaptarse al ritmo que marcan las nuevas tecnologías. Por otro lado, esta medida servirá para impulsar el manejo de las nuevas tecnologías “como un nuevo lenguaje para aprender y para enseñar” que completará a los medios tradicionales como el cuaderno, la pizarra o la tiza, contribuyendo al aprendizaje visual de los alumnos y aumentando su participación, su motivación y su creatividad. Asimismo, permitirá a los profesores impartir clases más atractivas y documentadas y servirán de gran ayuda en la Educación Especial.

En opinión del Ministro de Educación, Ángel Gabilondo,las nuevas tecnologías eran un apoyo en la educación y a partir de ahora van a ser parte fundamental del proceso de enseñanza y aprendizaje“, pero también aclara: “que este plan no pretende eliminar a los profesores, ni a los libros, ni a la voluntad del esfuerzo y que hace falta estudiar y esforzarse”.

Evidentemente, los debates entorno al campo educativo siempre van a estar de moda: ¿tenemos un buen sistema educativo? ¿habría que plantearse seriamente quién tiene el papel de educar a nuestros hijos hoy en día? Nosotros como padres o la escuela a través de la figura del profesor con la ayuda de medios tecnológicos actuales tales como los que plantea el Plan Escuela 2.0? Porque si bien es cierto que el hecho de digitalizar las aulas tendrá sus efectos positivos en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los estudiantes, ¿pensamos que con esta medida aprobada por el Consejo de Ministros se conseguirá abordar realmente las necesidades y déficit existentes en nuestro sistema educativo actual?

Interesante planteamiento el que hace Aníbal de la Torre en su bitácora acerca de las claves para que la implantación de los ordenadores portátiles no sea otro fracaso más y que viene a decirnos, en resumidas cuentas, que la educación no es un cachondeo y que tras años y años de esfuerzos educativos tanto por parte de la Administración así como por parte del personal docente, los padres y las familias en general deben ser conscientes del papel primordial que van a tener en la educación de sus hijos, aceptando y colaborando con el cumplimiento de las medidas educativas que los distintos partidos políticos gobernantes vayan aprobando con el paso de los años e independientemente de los recursos materiales o TIC que las escuelas empleen para ello.

A pesar de todo, demos un voto de confianza al Plan Escuela 2.0 y si hay que ser críticos con ella lo seamos una vez se haya puesto la medida en marcha y haya pasado un tiempo prudente para poder evaluar los resultados de ésta en las escuelas.

Sistemas de Información en Dependencias


La Ley 39/2006, de 14 de diciembre, en su artículo 8.2.h. establece que al Consejo Territorial del Sistema para la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia (SAAD) le corresponde la función de facilitar la puesta a disposición de documentos, datos y estadísticas comunes.  Su artículo 37 está dedicado al Sistema de información del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, concretamente, el artículo 37.1 confía al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales (actualmente al Ministerio de Sanidad y Política Social) la creación del Sistema de Información del Sistema para la Autonomía Personal y Atención a la Dependencia (SISAAD) con objeto de garantizar la disponibilidad de información y la comunicación recíproca entre las Administraciones Públicas, así como la compatibilidad y la articulación entre los distintos sistemas; el artículo 37.2 establece que el sistema contendrá información sobre el catalogo de servicios e incorporará, como datos esenciales los relativos a población protegida, recursos humanos, infraestructuras de la red, resultados obtenidos y calidad en la prestación de servicios y el  artículo 37.3 determina que el Sistema de Información contemplará específicamente la realización de estadísticas para fines estatales en materia de dependencia, de interés general supracomunitario y las que se deriven de compromisos con organizaciones supranacionales internacionales.

A día de hoy según publica el diario El País, casi tres años después de la puesta en marcha de la Ley de Dependencia, el Gobierno no sabe y ni siquiera es capaz de controlar el número exacto de personas que se benefician actualmente de las ayudas. Si leemos la noticia con atención, podemos sacar nuestras propias conclusiones acerca de la necesidad que existe hoy en día de contar con un Sistema de Información de la Dependencia, el cual se encargue de controlar eficientemente el número de fallecimientos, de personas exactas beneficiarias de la misma… así como que evite, principalmente, el número de registros duplicados y triplicados existentes en los Servicios Sociales como consecuencia de la carencia de dicho Sistema de Información, al conceder varias ayudas diferentes al mismo beneficiario, cuando la ley sólo concede algunas en el caso de que sean compatibles, por ejemplo, prestación económica más 24 horas de teleasistencia, pero son mínimas.

Se hace necesario, por tanto, disponer de un Sistema de Información que permita gestionar los datos reales de las personas dependientes de nuestro país, para evitar de este modo engañar a la población española con datos falseados y estadísticas contradictorias entre sí.

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