Archive for the 'Diseño de programas' Category

El factor personal en las políticas de información

Estamos de acuerdo en que las políticas proporcionan orientación para la concepción de una estrategia y de programas destinados al desarrollo y uso de recursos, servicios y sistemas de información, pudiendo formularse a nivel institucional, nacional, regional o internacional.

Se requiere una política nacional para asegurar la ejecución y funcionamiento armoniosos de los recursos, servicios y sistemas de información, por ejemplo, el acceso puntual a la información pertinente para las diversas necesidades de los diversos usuarios de toda sociedad, la coordinación y compatibilidad del sistema global nacional de información, la mejora de la complementariedad y la compatibilidad entre las

diversas legislaciones relativas al suministro de información, una mejor reacción a las implicaciones de los nuevos progresos en el campo de la información y una participación más efectiva en los sistemas y redes regionales y nacionales de información.

La premisa fundamental de una política nacional global de sistemas y servicios de información es que todo sistema económico, social y político operará con más eficiencia si se establece un mecanismo que garantice que los responsables, planificadores, gerentes, ejecutivos e investigadores del gobierno y los sectores privados y profesionales tienen acceso puntual a datos e informaciones actualizados, pertinentes y fiables y lo que considero principalmente importante: la utilidad de los recursos y servicios nacionales de información se basa en la presencia de personal

calificado que la maneje en todas sus fases (adquisición, proceso y distribución) y a todos los niveles (paraprofesional, profesional y administrativo).

Existe la urgente necesidad de una formación de especialistas de la información, tanto en número como en calidad. No obstante, los recursos físicos y

financieros para estos planes y programas son limitados en comparación con las necesidades, al mismo tiempo que las oportunidades de promoción de los soportes informativos no reciben de las autoridades nacionales todo el apoyo que merecen.

Por lo que considero que a nivel general, y en varias de las políticas de información que he visitada a través de la red, en la mayoría de las ocasiones existe esta deficiencia, al igual que existe en otros ámbitos o ramas de este profesional, léase archivos, departamentos de documentación, etc. donde muchas veces dicho trabajo es realizado con personas totalmente capacitadas para desarrollar su labor, pero no preparadas profesionalmente ni reconocidas laboralmente…

REPOSITORIOS INSTITUCIONALES: EL ACCESO AL CONOCIMIENTO.

En el marco de la actual Sociedad de la Información y del Conocimiento, una de las oportunidades más rentables que nos ofrecen las TIC’s en este nuevo contexto social es posibilitar un acceso equitativo y democrático a la información y al conocimiento, precisamente. En relación con esta nueva realidad, que poco a poco se convierte en necesidad y demanda de las sociedades, se enmarca una tendencia mundial, el Open Archives Initiative o publicación de contenidos (científicos, de investigación) en abierto.

Las universidades de todo el mundo (y, como no puede ser menos, las españolas también) no son ajenas a este fenómeno transnacional y están desarrollando poco a poco sus propias herramientas para contribuir y facilitar a escala global el acceso a la producción científica que se genera bajo sus auspicios, esto es, sus REPOSITORIOS INSTITUCIONALES.

En este sentido, diversas administraciones públicas están poniendo por fin las bases para el desarrollo de este tipo de políticas de información, regulando la obligatoriedad de publicación de los resultados de la producción científica beneficiaria de ayudas públicas a través de normas y leyes. Me gustaría destacar en el ámbito estatal el borrador del anteproyecto de la nueva Ley de Ciencia y Tecnología del MCI, art. 33, y en el ámbito madrileño la Orden 679/2009 de la CAM, art. 7.9. Ambas disposiciones, cada una en su contexto de aplicación, tratan de hacer obligatoria la publicación de los resultados derivados de la investigación científica y ambas pretenden el mismo fin: maximizar el impacto de los investigadores y sus trabajos, y posibilitar un acceso libre a cuantos deseen utilizarlo.

Cierto es que este tema tan complejo no se soluciona con esta facilidad aparente y tiene que hacer frente a multitud de inconvenientes, como los derecho de autor de los productores (en parte solucionado con las licencias Creative Commons) y la reacción aún no producida de las grandes industrias editoriales a las que se les pisa el “terreno” con estas iniciativas.

Aún con todo, me gustaría destacar el peso y la importancia que este tipo de proyectos están alcanzando a diversas escalas, como el proyecto Driver (Unión Europea), Recolecta (iniciativa española) y E-ciencia (portal madrileño), que se abastecen unos de otros de manera ascendente y partiendo a su vez de las iniciativas de cada repositorio institucional individual puesto en marcha (como ejemplo, los repositorios institucionales universitarios).

Todo esto acaba poniendo de la manifiesto la realidad de que es posible que los diversos actores implicados en el desarrollo de estas políticas públicas de información realmente trabajen de manera conjunta y coordinada para conseguir un mismo fin, el acceso equitativo a la información y al conocimiento en aras de una sociedad más justa: a ver si va a acabar siendo verdad aquello de que la unión hace la fuerza…

Elección de Políticas de Información y su ejecución

Que duda cabe en cuestionar la importancia de una política de Información y la repercusión que puede conllevar en todos los ámbitos de actuación sobre los que va dirigida.

En base  a la Adminsitración territorial del Estado, partimos de que España es un Estado descentralizado, donde nuestra  Constitución de 1978 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de sus nacionalidades, regiones y municipios.

En consecuencia, existen tres niveles de Administración Pública, o en otras palabara, tres grandes ámbitos diferenciados de adminsitración pública: la adminsitración central, denominada Administración General del Estado, las adminsitraciones regionales, de las respectivas comunidades autónomas, y las adminsitraciones de los entes locales (ayuntamientos, Diputaciones, Provinciales y Comarcas, mayoritariamente). De acuerdo con la distribuición constitucional y legal de competencias, cda una de estos nivles de adminsitración gestiona y presta a los ciudadanos los servicios públicos que le corresponden.

Tal y como se deduce de los datos publicados por el Gobierno, en términos econoómicos, los servicios gestionados por la Administración General del Estado representarían un 61% aproximadamente del gasto público nacional, los gestionados por las administraciones de las Comunidades autónomas un  26 % y por los entes locales el 13 % restante.

Así pues, es determinante la importancia de las políticas de información llevadas a cabo en cada una de estas adminsitraciones, pública,  pero no menos lo es el hecho de implantar una política de información. Considero que todas ellas se implantan en base a unas necesidades que en mayor o menor medida deben de ser cubiertas, en base a una realidad necesitada de algo, en base a una actuación que debe ponerse en marcha, en base a cubrir unos objetivos de una sociedad. ¿PERO QUIÉN DETERMINA EN ÚLTIMA MEDIDA LA IMPLANTACIÓN DE UNA DETERMINADA MEDIDA, ACTIVIDA O PROYECTO Y NO OTRO? Considero que si bien, importantísimo es llevar a cabo una evalucación y control del proyecto en todas y cada una de sus fases, mucho lo es también su IMPLEMENTACIÓN. ¿En manos de quién está?. Pues a pesar de la responsabilidad que en un principio pudiera derivarse de sus actores, la política como parte de una realidad cambiante, donde hoy tenemos unos dirigentes o agentes responsables y mañana otros (cese cargo, dimisión, vacante, transcurso del mandato, etc), mi reflexión es: ¿Se formulan adecuadamente las políticas de información…?

“Menos ladrillos y más ordenadores”

Lo hemos escuchado todos en estos días (Computing). Lo dijo el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero en un mitín del PSOE y, unos días después, anunció en el Congreso de los Diputados que se entregarían más de 400.000 ordenadores portátiles para cada niño o niña de quinto de primaria a partir del próximo curso escolar, como una de las medidas a adoptar en el terreno de la educación “para impulsar un nuevo modelo de crecimiento económico”.

La frase resulta algo demagógica, pero desgraciadamente, es bastante cierta según vemos avanzar las cifras del paro en nuestro país y la mayoritaria procedencia del sector de la construcción y relacionados. Esta medida, junto con otras medidas relacionadas, parece que se concretará en un Plan o una política pública que se está elaborando desde el Ministerio de Educación.

Aunque no dudo de las buenas intenciones del Gobierno, mucho me temo (y se temen muchos usuarios y técnicos informáticos y de la información en estos días en la Red) que se debiera profundizar muchísimo más en estas medidas. Llenar nuestras casas con ordenadores para nuestros hijos no va a ser la receta mágica educativa que va a introducir a los chavales y al país en la SI cambiando las formas y relaciones de producción, y encaminándonos hacia la innovación.

Además de algunas consideraciones concretas que se tendrán que aclarar cuando se haga público el Plan sobre la inclusión de software libre en esos ordenadores, su mantenimiento o su conectividad a Internet a través de banda ancha, me hago una pregunta mucho más básica: ¿Quién les va a enseñar a utilizarlos? No a utilizarlos en el sentido de utilizar las aplicaciones informáticas o las máquinas, sino en un sentido mucho más profundo relacionado directamente con la incorporación de los chavales a la SI.

Por ejemplo, algunos de los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, lo estamos sufriendo en las carnes de nuestros hijos en estos días. Los colegios e institutos públicos (con los concertados no suele suceder, por cierto) están escasamente dotados tecnológicamente (salvo honrosas excepciones). Pero lo más grave es que los recursos, cuando existen, tampoco son utilizados adecuadamente por los maestros y los profesores quienes, en un alto porcentaje, necesitan ser urgentemente formados. Necesitan de una “reeducación” que les permita aprender el uso de la tecnología y, lo que es más importante, aprender a enseñar a aprender a los chavales en el seno de la SI, donde el modelo de “clase magistral” tiene los días contados, salvo que queramos mantenernos donde estamos..

Mientras que no exista una política pública orientada hacia una reforma integral del sistema educativo público en cuanto a TIC se refiere, la inversión en tecnología desde el Estado (aunque también es imprescindible) no va ayudar a allanar el camino a nuestros hijos. Es más, puede que nos podamos encontrar ante un efecto contrario a lo esperado. Pero esto es sólo una opinión personal…

Plan Nacional para la Alianza de las Civilizaciones

Se está celebrando en estos días en Estambul el Segundo Foro de la Alianza de las Civilizaciones,  promovido por las Naciones Unidas ,en la que participa el estado español. Nos puede servir como un buen ejemplo de política internacional pública, de carácter informacional en buena parte de sus aspectos. Esta política se plantea y se contempla su implementación en su Plan de Acción accesible desde la Red.

A través del apartado “Proyectos culturales” del sitio web del Ministerio de Cultura ( y de otros Ministerios), se nos facilita el acceso a información sobre esta política pública que adopta la forma de Plan Nacional en nuestro caso: http://www.pnac.es/default.htm

En este sitio se nos facilita información sobre qué es la Alianza de las Civilizaciones, cuáles son sus áreas de actuación y las medidas adoptadas para la implementación del Plan en varios Ministerios y la Fundación Pluralilsmo y Convivencia .

EL PROYECTO REBICANARIAS

Promocionar el desarrollo de la Sociedad de la Información en un entorno territorial concreto (en este caso, en la Comunidad Autónoma de Canarias) es uno de los retos primordiales de la administración pública en la actualidad.

Tal es el caso del Proyecto REBICANARIAS (Red de Bibliotecas Canarias) que constituiría, siguiendo el esquema establecido por Jacint Jordana (1999), un claro ejemplo de estrategia política que concentra la promoción e impulso de las nuevas tecnologías desde el sector público –la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Cultura- definiendo nuevas estrategias de renovación y modernización de las propias administraciones públicas. Desde esta perspectiva, se considera que el peso de la administración pública como modelo y estímulo para el conjunto de la sociedad, puede ser suficiente para conseguir los objetivos de la promoción propuestos, a saber:

 

-          Dotar de una infraestructura informática común a todas las bibliotecas de Canarias.

-          Fomentar el desarrollo de la Red de Bibliotecas de Canarias con el fin de acercar los servicios bibliotecarios a los ciudadanos y promover la coordinación y cooperación interbibliotecarias.

-          Facilitar el uso y difusión de Internet en particular y de las TIC en general.

 

El Proyecto REBICANARIAS se trata de una iniciativa que tiene su origen en el nivel de gobierno regional (Gobierno de Canarias) que desarrolla una planificación conjunta, y que sus acciones se despliegan fundamentalmente en el ámbito sectorial de las bibliotecas de la región (las municipales y de barrios, las insulares y las Públicas del Estado en la región), aunque en colaboración con las entidades gestoras de las bibliotecas regionales y el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, éste último, en calidad de proveedor del sistema de comunicaciones.

http://bibliotecas2000.culturacanaria.com/biblio/

SIGEM, gestión de expedientes administrativos

El plan AVANZA viene desarrollando como bien es conocido proyectos de modernización y actualización de las administraciones locales. Uno de estos proyectos ha dado lugar al desarrollo de la aplicación informática SIGEM,  la cual, intenta dotar a las Administraciones locales de un sistema de gestión de expedientes, donde se integren los tradicionales subsistemas de Registro, expedientes, archivo, y además, esta pensada para que el ciudadano pueda solicitar telemáticamente una subvención, una ayuda, una licencia, o realizar un pago, desde su casa; recibir noticias del estado de su petición, información sobre la falta de algún documento e indicaciones de  cómo anexarlo, para recibir, finalmente, una  notificación del resultado de sus gestiones.

En la actualidad, esta aplicación se basa en el sistema SICRES v3, Stma. de Información Común de Registros de Entrada y Salida, y viene a sustituir a la iniciativa del programa PISTA, Ventanilla Única.

SIGEM es un software que por sus características, su uso se podría llegar a hacer extensivo a toda España  aunque, no obstante, rivaliza con otros proyectos similares impulsados por distintas Administraciones autonómicas. En la actualidad, ya se encuentra instalado en ministerios, gobiernos autonómicos y ayuntamientos localizados especialmente en la zona Norte.

Para todo aquel que este interesado en implantar este software en su Administración local le recomiendo consultar la web del Programa eModel (Proyectos de Modernización Administrativa Local) en donde se establecen líneas de ayudas, mediante las cuales el MAP cofinanciará hasta un máximo del 50% de la ejecución del  proyecto.