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Mejora de políticas de Información

Me gustaría resaltar la importancia de algunas políticas de información, que a pesar de disponer de “escaso” presupuesto llevan a cabo una labor fundamental en cuento a la propia filosofía y objetivos de una política de información.

No se debe ya a la claridad de la exposición a través de la página web de la que disponen sino que son proyectos que destacan por su larga y eficaz trayectoria.

Uno de los ejemplos con mayúsculas que me gustaría citar (pues en muchísimas ocasiones, cuando mis necesidades de información como universitaria eran otras, precisaba de sus recursos) es el CIPAJ, Centro de información Juvenil.

Considero que una de la evaluación llevada a cabo en la ejecución de esta política es el Plan de mejora continua de Calidad que desarrolla desde el año 1998; este proceso incluye entre otras cosas, la creación de grupos de mejora formados por los propios trabajadores del CIPAJ, así como la realización de encuestas que permiten recabar datos de forma sistemática sobre el volumen de utilización de los servicios y de la calidad percibida por los usuarios.

Este proyecto a recibido varios premios al concurso de idas de Mejora de servicios municipales convocados anualmente por el Ayuntamiento de Zaragoza….quizá algunos organismos e instituciones deberían de tomar nota, pues muchas veces el control de los usuarios, funciona.

El factor personal en las políticas de información

Estamos de acuerdo en que las políticas proporcionan orientación para la concepción de una estrategia y de programas destinados al desarrollo y uso de recursos, servicios y sistemas de información, pudiendo formularse a nivel institucional, nacional, regional o internacional.

Se requiere una política nacional para asegurar la ejecución y funcionamiento armoniosos de los recursos, servicios y sistemas de información, por ejemplo, el acceso puntual a la información pertinente para las diversas necesidades de los diversos usuarios de toda sociedad, la coordinación y compatibilidad del sistema global nacional de información, la mejora de la complementariedad y la compatibilidad entre las

diversas legislaciones relativas al suministro de información, una mejor reacción a las implicaciones de los nuevos progresos en el campo de la información y una participación más efectiva en los sistemas y redes regionales y nacionales de información.

La premisa fundamental de una política nacional global de sistemas y servicios de información es que todo sistema económico, social y político operará con más eficiencia si se establece un mecanismo que garantice que los responsables, planificadores, gerentes, ejecutivos e investigadores del gobierno y los sectores privados y profesionales tienen acceso puntual a datos e informaciones actualizados, pertinentes y fiables y lo que considero principalmente importante: la utilidad de los recursos y servicios nacionales de información se basa en la presencia de personal

calificado que la maneje en todas sus fases (adquisición, proceso y distribución) y a todos los niveles (paraprofesional, profesional y administrativo).

Existe la urgente necesidad de una formación de especialistas de la información, tanto en número como en calidad. No obstante, los recursos físicos y

financieros para estos planes y programas son limitados en comparación con las necesidades, al mismo tiempo que las oportunidades de promoción de los soportes informativos no reciben de las autoridades nacionales todo el apoyo que merecen.

Por lo que considero que a nivel general, y en varias de las políticas de información que he visitada a través de la red, en la mayoría de las ocasiones existe esta deficiencia, al igual que existe en otros ámbitos o ramas de este profesional, léase archivos, departamentos de documentación, etc. donde muchas veces dicho trabajo es realizado con personas totalmente capacitadas para desarrollar su labor, pero no preparadas profesionalmente ni reconocidas laboralmente…

Modelo EFQM de Excelencia

Me parece muy interesante la noticia encontrada en la página web de EFQM, donde nos habla acerca de la nueva versión del modelo EFQM 2010.

Así nos muestra como el l pasado 29 de septiembre se presentaron, en el Foro Anual de la EFQM en Bruselas, los resultados de la revisión del Modelo EFQM de Excelencia, y se avanzó una nueva versión del Modelo EFQM 2010.

Esta revisión supone una simplificación en la redacción del Modelo y una adecuación a los retos específicos de las organizaciones que están viviendo en los últimos tiempos, incorporando una fuerte tendencia a la innovación, la creatividad, la gestión del riesgo y la sostenibilidad. Al mismo tiempo, logra aumentar su practicidad, para que sea utilizado como referencia por cualquier tipo de organización.

La revisión implica una leve actualización de los 8 Principios de la Excelencia, áreas a abordar de los diferentes subcriterios, ponderación de los diferentes criterios y subcriterios y contenido de los Formularios de Evaluación REDER.

Dicho Modelo coexistirá con el Modelo actual durante el año 2010, año en el que se producirá la transición entre ambos, estando completamente operativos en 2011 y sucesivos.

Ahora bien, me parece también insuficiente la información al respecto que se realiza en ocasiones sobre asuntos trascendentales por parte de quien tenga la competencia y responsabilidad.

Podeís ver toda la información al respecto en el siguiente link:
http://www.xing.com/img/outlink.gifhttp://ww1.efqm.org/en/Home/aboutEFQM/Ourmodels/TheEFQMExcel… y que personalmente considero “escasa”.

Elección de Políticas de Información y su ejecución

Que duda cabe en cuestionar la importancia de una política de Información y la repercusión que puede conllevar en todos los ámbitos de actuación sobre los que va dirigida.

En base  a la Adminsitración territorial del Estado, partimos de que España es un Estado descentralizado, donde nuestra  Constitución de 1978 reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de sus nacionalidades, regiones y municipios.

En consecuencia, existen tres niveles de Administración Pública, o en otras palabara, tres grandes ámbitos diferenciados de adminsitración pública: la adminsitración central, denominada Administración General del Estado, las adminsitraciones regionales, de las respectivas comunidades autónomas, y las adminsitraciones de los entes locales (ayuntamientos, Diputaciones, Provinciales y Comarcas, mayoritariamente). De acuerdo con la distribuición constitucional y legal de competencias, cda una de estos nivles de adminsitración gestiona y presta a los ciudadanos los servicios públicos que le corresponden.

Tal y como se deduce de los datos publicados por el Gobierno, en términos econoómicos, los servicios gestionados por la Administración General del Estado representarían un 61% aproximadamente del gasto público nacional, los gestionados por las administraciones de las Comunidades autónomas un  26 % y por los entes locales el 13 % restante.

Así pues, es determinante la importancia de las políticas de información llevadas a cabo en cada una de estas adminsitraciones, pública,  pero no menos lo es el hecho de implantar una política de información. Considero que todas ellas se implantan en base a unas necesidades que en mayor o menor medida deben de ser cubiertas, en base a una realidad necesitada de algo, en base a una actuación que debe ponerse en marcha, en base a cubrir unos objetivos de una sociedad. ¿PERO QUIÉN DETERMINA EN ÚLTIMA MEDIDA LA IMPLANTACIÓN DE UNA DETERMINADA MEDIDA, ACTIVIDA O PROYECTO Y NO OTRO? Considero que si bien, importantísimo es llevar a cabo una evalucación y control del proyecto en todas y cada una de sus fases, mucho lo es también su IMPLEMENTACIÓN. ¿En manos de quién está?. Pues a pesar de la responsabilidad que en un principio pudiera derivarse de sus actores, la política como parte de una realidad cambiante, donde hoy tenemos unos dirigentes o agentes responsables y mañana otros (cese cargo, dimisión, vacante, transcurso del mandato, etc), mi reflexión es: ¿Se formulan adecuadamente las políticas de información…?

Gestión de calidad en las administraciones públicas

“En la externalización de los servicios públicos, que supone la separación entre la responsabilidad y control público y provisión privada del servicio, se deben asegurar unos mínimos de calidad en la prestación. Para ello, han de establecerse procedimientos claros y rápidos de supervisión, reajuste y control por parte de la autoridad pública. Estos mecanismos de control deben extenderse tanto a la calidad y la forma de gestión, como al respeto a los principios públicos que deben guiar la provisión del servicio. No debemos olvidar que la Administración Pública mantiene íntegras las responsabilidades como titular del servicio público frente a los ciudadanos, independientemente de quién sea el proveedor del servicio”.

David Sancho Royo

 

Para dar un impulso a la nueva cultura de la gestión y evaluación de resultados en un marco de flexibilidad y responsabilidad gestora, el Gobierno actual aprobó la Ley 28/2006, de 18 de julio, de Agencias Estatales para la mejora de los servicios públicos. La Agencia Estatal de Evaluación de las Políticas Públicas y la Calidad de los Servicios desarrolla una actividad institucional en la que se une la voluntad de mejorar la calidad de los servicios públicos con la de racionalizar el uso de los recursos públicos y rendir cuentas ante los ciudadanos. En esta línea, la evaluación constituye una herramienta esencial para conocer los efectos y resultados de las intervenciones públicas. Es, en definitiva, un instrumento de buen gobierno.

Esta nueva gestión pública está orientada a los resultados, al desarrollo de indicadores para medir eficacia, eficiencia y calidad, fortalecer los mecanismos de seguimiento y control del cumplimiento de objetivos.

Dentro del Marco de la Unión europea se han desarrollado políticas de modernización de la administración, en términos de ”gestión de calidad” y se realizan evaluaciones basadas en módelos de Excelencia, el benchmarking y las “guías de procedimientos administrativos”.

En la actualidad, son muchas las organizaciones públicas que han materializado su trabajo en acciones concretas como “las cartas de servicios”, los “servicios virtuales”, y “proyectos de participación con los interesados”, es decir, los administrados.

Una acción que resaltaría es la de conceder los Premios a la Calidad e Innovación en la Gestión Pública - Real Decreto 951/2005, de 29 de julio-: premios a la Excelencia, Innovación y a las Buenas prácticas.

El de la Excelencia está destinado a reconocer a un organismo o institución que se haya distinguido por el incremento de la calidad de sus servicios y está orientada a la evaluación del rendimiento global de las organizaciones públicas basados en los modelos de referencia (EFQM y EVAM).
El de innovación, reconoce a las organizaciones públicas que se distingan por aspectos de innovación en la gestión del conocimiento así como de las tecnologias.
El de Buenas prácticas, reconoce proyectos específicos de una organización desde dos puntos de vista: por un lado, a las iniciativas con impacto externo en los ciudadanos/usuarios de los servicios; y, por otro, a las prácticas de gestión interna de la organización.

La administración pública debe garantizar la transparencia y la modernización ya que tiene la responsabilidad de responder a los ciudadanos con una buena gestión y atención. La calidad es cosa de
todos y además, las acciones que emprenda deben estar orientadas a reducir deficit y obtener beneficios.

Según Senlle (1) las principales razones para implantar un sistema de gestión de calidad son:
1) Asegurar el futuro y la continuidad del equipo
2) Reducir el deficit
3) Mejorar el servicio al cliente externo e interno
4) Integrar al cliente en la organización
5) Mejorar la imagen
6) Ser más competitivos

Desde luego, queda mucho por hacer sobre todo con relación a la transparencia económica, como comenta Jokin G. en la noticia “La corrupción espada de Damocles de la Democracia” y urge tomar medidas de control, ya que el dinero es público; pero al menos, cada vez contamos con mejores y más eficientes servicios por parte de la administración.

Por último, señalar que sería importante que las administraciones públicas se conciecieran de la necesidad de la formación de los funcionarios en la atención al ciudadano, que no siempre es la deseada y son la parte más visible de las organizaciones.

Referencias:

Sancho Royo, David (1999). Gestión de servicios públicos: estrategias de marketing y calidad, Editorial Tecnos, Madrid.

SENLLE, ANDRES (1993): “Calidad Total en los Servicios y en la Administración Pública”,
Ediciones Gestión 2000, Barcelona.

Datos recientes sobre el uso de Internet para trámites administrativos

A pesar de los esfuerzos por parte de la Administración, para implantar las TIC en las gestiones administrativas,  según un reciente estudio del CIS, los españoles todavía preferimos realizar los trámites administrativos en persona, o a través del teléfono.
La explicación para mí está clara, quiénes realizan puntualmente todas estas gestiones no son las generaciones que han crecido con las TIC, por lo que todavía a las generaciones que no están habituadas en el uso de las TIC, les resulta más fácil realizar los trámites de un forma presencial, y además tienen más “confianza” en este sistema.
Según esta encuesta, el 61,5 por ciento se desplaza personalmente hasta la Administración correspondiente para obtener información sobre los trámites que debe realizar, frente a menos del 19,5  que utiliza la Red.
Dentro del porcentaje de usuarios que  acuden a Internet, un 68 por ciento rastrea información a través de buscadores generales, frente a un 24,3 por ciento que acude a la página del organismo correspondiente.

Por administraciones, un 73,9 por ciento se desplaza hasta los ayuntamientos y algo más de un 62 por ciento lo hace cuando tiene que dirigirse a alguna autonomía o a la Administración General del Estado. Internet es utilizado más en el caso de esta última (14,3 por ciento), frente a los departamentos autonómicos (11,3 por ciento) y locales (73,9 por ciento).
Un 42,8 por ciento de los españoles no percibe dificultades “nunca” para compaginar su actividad principal con gestiones y trámites, frente a un 18,1 por ciento que las percibe habitualmente y un 28,3 por ciento que lo hace “a veces”.
Dentro de los organismos, que los usuarios acceden a través de la Red, es la 

AGENCIA TRIBUTARIA, seguida de la SEGURIDAD SOCIAL, y posteriormente las de las comunidades autónomas, aunque lo utilizaron en mayor medida para obtener información y descargar formularios, que para realizar el trámite directamente. Intuitivamente, aunque esta palabra no es nada “científica” deduzco, que es por el esfuerzo de las Administraciones de que sus ciudadanos paguen sus impuestos, a través de campañas explicativas sobre cómo hacerlo on-line.

En general, los que utilizaron Internet encontraron lo que buscaban, consideran ‘fácil’ la gestión y quedaron satisfechos.
Por otro lado, un 30 por ciento de los españoles no conoce el DNI electrónico (y de los que sí lo conocen (69,9 por ciento), ya cuentan con él . Un 13 por ciento ignora que tiene más aplicaciones que el anterior formato, y la inmensa mayoría lo obtuvo por el trámite de la renovación (89,7 por ciento) y no lo ha utilizado nunca para realizar una gestión por Internet (91,1 por ciento).
La minoría que sí lo ha hecho, lo utilizó para conocer notas de exámenes, pagar impuestos, para hacer la declaración de la renta, obtener la vida laboral, pedir información y, en menor medida, para el INEM y conocer la situación de los puntos del carné de conducir.
Tengo que reconocer que no lo tengo, y que hasta el 2010, que es la fecha de renovación del mismo, lo veo improbable.
De esta encuesta se deduce, que todavía estamos muy lejos de implantar modelos electrónicos para la resolución de nuestros trámites electrónicos. Según mi opinión a la ciudadanía le falta información suficiente para que pueda utilizarlos con habitualidad, y yo no he observado suficientes campañas de información en los medios de comunicación.

Cita sanitaria online

Hace unos días se publicaba la siguiente noticia en el Portal de Salud de la Comunidad de Madrid:  “30 Centros de Atención Primaria disponen de Cita Sanitaria por Internet”.   Se puede considerar esta noticia como uno de los ejemplos de aplicación o plasmación de una política pública de información aplicada a la e-salud , cuyo objetivo primordial es facilitar el acceso a los ciudadanos a servicios prestados por una administración pública utilizando las TIC, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en este caso. Concretamente, la citación con el Médico de Familia y  con la Enfermería a través de la conexión con el sistema de información de los Centros de Salud que gestiona estas citaciones (todos los días del año durante todo el día).  No se puede considerar sólo como un ejemplo de facilitación de la comunicación con los ciudadanos, además se puede entender como parte de una política pública de información en la que que el ciudadano puede acceder y gestionar la información referente a sus propias citas.

 

Aunque en principio sólo está activo este servicio a 30 Centros de Salud, parece que la Comunidad tiene prevista la ampliación de este servicio de “cita sanitaria online  a la totalidad de los Centros de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid.

 

A pesar del ahondamiento de la brecha digital en la ciudadanía de la Sociedad de la Información que se acrecenta también en el denominado “primer mundo”, parece ser inexorable el aumento de  servicios públicos que estas administraciones van ofreciendo a través de la Red a sus ciudadanos. ¿Qué sucede con quienes no tienen aún acceso a este tipo de servicios y a la información que ofrecen?  ¿Estamos ante unos ciudadanos de primera y otros ciudadanos de segunda? ¿Inforicos e infopobres? ¿Cómo se  van a gestiionar estas diferencias en temas tan “sensibles” como la salud y la sanidad pública?

El modelo EFQM de excelencia en la Junta de Andalucía

Teniendo en cuenta que dentro del módulo 4 de la asignatura titulado: Evaluación de las políticas públicas, hemos trabajado el concepto del modelo EFQM de excelencia, que ya vimos que se trata de un modelo de evaluación, gestión y planificación empresarial que utiliza tanto los modelos de evaluación por objetivos como el modelo de evaluación pluralista; me ha parecido muy interesante este recurso que he encontrado sobre el modelo EFQM de excelencia aplicado en la Junta de Andalucía -que forma parte de la Estrategia del Plan de Calidad del Plan Director de Organización para la Calidad de los Servicios para el período 2002-2005 (aprobado por Acuerdo del Consejo de Gobierno el 23 de julio de 2002) y el Decreto 317/2003, de 18 de noviembre, por el que se regulan las Cartas de Servicios, el sistema de evaluación de la calidad de los servicios y se establecen los Premios a la Calidad de los servicios públicos-. El objetivo final del modelo EFQM es alcanzar el mayor grado de excelencia en los servicios que presta la Administración General de la Junta de Andalucía y sus organismos autónomos como instrumento que permite no sólo la autoevaluación, sino también la evaluación global e integrada en el conjunto de la gestión pública.

 

http://www.juntadeandalucia.es/justiciayadministracionpublica/administraciones_publicas/calidad_servicios/Modelo_EFQM_JA_ED0_1.pdf

Evaluación de Servicios Públicos (Comunidad de Madrid)

La Dirección General de Calidad de los Servicios y Atención al Ciudadano de la Comunidad de Madrid (de acuerdo con el Decreto 149/2004 de 21 de Diciembre), está llevando a cabo un estudio sobre el uso de la Administración Electrónica por los ciudadanos y hace pocos días me mandó una encuesta en la que se indicaba el propósito de evaluar los servicios públicos para conocer la percepción que tienen los usuarios y empleados de la Comunidad sobre ellos.

Para ampliar información en su página web se puede ver, dentro del apartado de Planes y actuaciones, el enlace sobre Evaluación de los Servicios Públicos y acceder a las distintas iniciativas que se están llevando a cabo. También en el apartado de “Publicaciones realizadas” se pueden descargar los documentos respecto a las evaluaciones llevadas a cabo, así como los tipos de indicadores utilizados para la medición de la Calidad.

Encuesta de políticas públicas en varias autonomías

Aparece hoy en El País y en el Diario de Sevilla, entre otros, que este martes, 11 de noviembre, han sido presentados en Córdoba los resultados de una encuesta realizada en Galicia, Andalucía, Cataluña, Castilla y León y el País Vasco por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el Instituto de Estudios Sociales Avanzados (IESA), la Escola Galega de Administración Pública y la Fundación Pí y Sunyer.

La encuesta, que se hizo a finales de 2007 y principios de 2008 y aborda la atribución de responsabilidades políticas, es el primer estudio de carácter interautonómico sobre esta materia que se hace en España.
Con este estudio, los investigadores han querido presentar los efectos palpables de la descentralización del Estado y cómo ello puede acarrear dificultades a los ciudadanos a la hora de asignar responsabilidades políticas

En cuanto a las preferencias sobre la gestión de los servicios públicos, en el País Vasco y Cataluña son más partidarios de que sean responsabilidad de las comunidades autónomas que del Gobierno central o local, mientras que en Andalucía y Galicia hay un equilibrio entre administraciones, y en Castilla y León se decantan porque sea el Gobierno central quien asuma más competencias
En ninguna de las cinco autonomías encuestadas (Andalucía, Castilla y León, Cataluña, Galicia y País Vasco) se alcanza el 35% de ciudadanos que opine que existe una buena organización entre los gobiernos regionales y el central.

Otro de los aspectos que ha tratado la encuesta ha sido la valoración de las principales políticas y servicios públicos (educación, sanidad, pensiones, infraestructuras, servicios sociales, urbanismo, control de la inmigración, vivienda, medio ambiente, seguridad ciudadana y empleo).

De todas las comunidades estudiadas, sólo el País Vasco aprueba de media, con un 5,17, las once políticas y servicios públicos baremados. Los vascos son los más satisfechos con las políticas públicas y los catalanes los menos.