Hace unos días se publicaba la siguiente noticia en el Portal de Salud de la Comunidad de Madrid: “30 Centros de Atención Primaria disponen de Cita Sanitaria por Internet”. Se puede considerar esta noticia como uno de los ejemplos de aplicación o plasmación de una política pública de información aplicada a la e-salud , cuyo objetivo primordial es facilitar el acceso a los ciudadanos a servicios prestados por una administración pública utilizando las TIC, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en este caso. Concretamente, la citación con el Médico de Familia y con la Enfermería a través de la conexión con el sistema de información de los Centros de Salud que gestiona estas citaciones (todos los días del año durante todo el día). No se puede considerar sólo como un ejemplo de facilitación de la comunicación con los ciudadanos, además se puede entender como parte de una política pública de información en la que que el ciudadano puede acceder y gestionar la información referente a sus propias citas.
Aunque en principio sólo está activo este servicio a 30 Centros de Salud, parece que la Comunidad tiene prevista la ampliación de este servicio de “cita sanitaria online” a la totalidad de los Centros de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid.
A pesar del ahondamiento de la brecha digital en la ciudadanía de la Sociedad de la Información que se acrecenta también en el denominado “primer mundo”, parece ser inexorable el aumento de servicios públicos que estas administraciones van ofreciendo a través de la Red a sus ciudadanos. ¿Qué sucede con quienes no tienen aún acceso a este tipo de servicios y a la información que ofrecen? ¿Estamos ante unos ciudadanos de primera y otros ciudadanos de segunda? ¿Inforicos e infopobres? ¿Cómo se van a gestiionar estas diferencias en temas tan “sensibles” como la salud y la sanidad pública?