Los rumores sobre la detención esta mañana del director general de Verbatim en Barcelona por el impago del IVA y del canon digital que repercutía en precios sin competencia de cds y dvds vírgenes, me han hecho reflexionar sobre la utilidad y oportunidad del pago de este canon. Cierto es que las cintas de VHS y sus magnetoscopios ya pagaban un canon, pues se suponía que se iban a utilizar para grabar y reproducir una obra con propiedad intelectual, pero existe mucha gente (entre los que me incluyo) que hemos utilizado estos soportes básicamente para guardar nuestra propia información (nuestras carpetas, archivos, nuestras fotos) ¿Porqué tenemos que pagar a la SGAE por esto?
Por otra parte, entiendo a los creadores, a los productores cinematográficos, a las discográficas… producir por ejemplo una película, es muy caro y solo a través de los beneficios de explotación se puede recuperar el dinero perdido; un autor, un artista que quiera vivir de sus obras necesita proteger sus creaciones y cobrar por su trabajo.
Hasta la llegada de Internet todo estaba más o menos controlado. Los soportes y los reproductores pagaban un canon (VHS, CD), el que quería editar un libro o un artículo tenía que pasar por una editorial tradicional y el acceso a las imágenes ajenas era muy dificil ¡Cuanto humo han hechado las fotocopiadoras de hace unos años!
Pero el surgimiento de la Sociedad Red (que ahora todos nosotros conocemos tan bien) ha dado al traste con todo aquello y ya nada volverá a ser como antes porque precisamente una de las cosas que más choca con lo que es o debería de ser el espíritu de esta nueva sociedad son los derechos de autor y todo lo que dificulte compartir información. La esencia de la Red es la información compartida y ante la disyuntiva de guardar nuestra información y que no sea visible o de darla a conocer al mundo aunque pierda parte de ese valor por ello, está claro que la segunda opción es la más razonable ya que en este momento la relevancia pasa por estar en la Red.
¿Cómo conjugar entonces esta situación?
Uno de los problemas más importantes es el de las distintas legislaciones nacionales que chocan frontalmente con la expansión de la sociedad red. Son distintas las leyes nacionales respecto a propiedad intelectual, acceso a datos privados, defensa del consumidor… que pretenden tener validez en un mundo que no tiene fronteras. Parece que estamos en un momento de choque frontal entre lo que ha sido y lo que viene y los gobernantes en vez de ponerse de acuerdo para afrontar la creación de un derecho global para la Red en el que se contemplen todos estos aspectos, parece que se dedican cada vez más a proteger los derechos de las grandes multinacionales, a permitir el acceso a los datos privados de los internautas y a restringir el acceso a la información. Es el caso del presidente francés http://www.internautas.org/html/5448.html el gobierno sueco http://www.publico.es/ciencias/215111/suecia/persigue/descargas/p/p o del inquietante espionaje de los gobiernos estadounidenses y chino http://www.elmundo.es/elmundo/2009/03/30/navegante/1238395043.html. Desde este punto de vista, parece que las cosas cada vez pintan peor respecto a lo que debería poder ser Internet, respecto a la potencialidad que tiene para crear un mundo mejor y no repetir los defectos que siempre ha tenido este.
Me ilusiona por lo tanto, el otro lado, el lado de los altruistas de la Red. Y me ha parecido muy significativo el video de presentación de Science Commons una empresa sin ánimo de lucro que utiliza las licencias de creative commons para poder compartir la investigación científica y así poder avanzar más rápidamente en la consecución de resultados. Creative Commons es la opción para el mundo en red de los derechos de autor y permite varias combinaciones según el grado de accesibilidad que quieras para tu obra.
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