Monthly Archive for Junio, 2009

Sociedad de la Información y transformaciones socioculturales

Está surgiendo “una nueva morfología social” (Castells [1]) donde todos los procesos y funciones se organizan en torno a la red y se conectan a través de los “conmutadores”,   constituyendo un nuevo sistema de poder descentralizado y distribuido en los nodos de la red por un lado y en los programadores (generadores de contenidos), sumergiendo a la sociedad actual en una transformación que todavía no sabemos muy bien cómo manejar para evitar, incluso, su posible autodestrucción. Poco a poco las redes lo enlazan todo – como nos recuerda Katz [2] - en un misma “dinámica de flexibilidad” y “lógica de interconexión”, incluyendo o excluyendo a los individuos por razones que pueden variar según el alcance geográfico, pero caracterizándose casi siempre por ser económicas, geográficas o culturales. La nueva Sociedad Red crece gracias a un sistema económico, fundamentado en la empresa-red y en las redes financieras, apuesta por la tecnología, la usa para crear su tejido nervioso informacional y arriesga mucho, a veces sin control, tras la utopía del beneficio para todos y bajo el espejismo de los grandes beneficios.

Se ha creado una nueva élite de privilegiados que manejan los hilos del conocimiento, materia prima de la transformación económica. Pero el nuevo sistema ha dado tremendos pasos atrás en materia social: la distancia entre ricos y pobres ha aumentando desorbitadamente, concentrando en unos centenares de familias tanta riqueza como en la mitad de la humanidad menos favorecida. La creciente segmentación social entre trabajadores “privilegiados” y “marginados” está alejando a las clases medias de los Estados a los que sustenta, derivando en una fractura profunda entre ciudadanía y política. El Estado del bienestar se encuentra en peligro, junto a los derechos que los trabajadores tardaron siglos en conquistar y la esperanza de que la utopía tecnológica de la Sociedad del Conocimiento pudiera equilibrar los desarreglos que nos había dejado la etapa industrial. La Sociedad Virtual no está logrando ser más justa ni más humana que su predecesora.

Si la Sociedad del Conocimiento, de la Información y de la Red resume realmente – como afirma Krüger [3] – las transformaciones sociales que nos acontecen y nos ha de servir para el analizarlas, deberíamos avanzar que los factores cognitivos, la creatividad, el conocimiento y la información han de contribuir cada vez más a la riqueza, pero no únicamente a la de la empresa como afirma Krüger, sino a la de la totalidad social. De lo contrario caeríamos en un reduccionismo económico que identificase sociedad y economía, producción y humanidad, consumismo compulsivo y civilización. Por ese camino únicamente hay algo seguro, la inmadurez colectiva y la instrumentalización de la persona al servicio de los objetivos económicos: una auténtica sociedad de robots, de carne y hueso, pero sin espíritu.

Nos encontramos pues en un momento crucial en relación con el triunfo o fracaso del nuevo paradigma del informacionalismo, porque no basta con la tecnología para crear una nueva cultura. Si la nueva Sociedad de la Información se aleja de un lenguaje (de hechos) comprensible para la ciudadanía podríamos encontrarnos ante un caso “de evidente no comprensión”, similar al citado por Lozano [4] en relación con la famosa conferencia del matemático Chebysev. Si la nueva sociedad quiere que sus miembros reciban el mensaje habrá de tener en cuenta que “emisor” y “destinatario” no son – como nos explica Lozano -  “meros polos, semánticamente neutros”. La comunicación, para ser efectiva y modificar la cultura, deberá constituir una transformación y no una mera transferencia de información: se requiere una construcción cultural de doble dirección, donde las sociedades y las tecnologías establezcan un diálogo fructífero.

Si los mensajes “seleccionan” a su público – como trata de explicar Lozano citando a Lotman – entonces no habrá una auténtica “Sociedad” del Conocimiento mientras una parte significativa del público “huya” del emisor. La nueva configuración social necesita, para integrar definitivamente el informacionalismo en su historia, hablar tantos lenguajes como sociedades (culturas) destinatarias formen la sociedad con mayúsculas, la de todos: plural, multicultural, horizontal y participativa. Se debe comprender que no es posible desligar el “texto” (mensaje cultural) del uso que el público hace de él y aceptar la afirmación de Lotman – citada por Lozano - sobre la “semioesfera” como “aquel espacio semiótico fuera del cual no es posible la existencia de la semiótica”. A semejanza de la biosfera, la semioesfera nos aporta un espacio unificado de significados, una aproximación a la cultura de todos donde ésta no es posible si si alguna de sus partes queda “excluida”.

En una Sociedad del “Conocimiento” son las universidades las instituciones sociales mejor posicionadas  para preparar a los ciudadanos para la trasformación social en marcha. El problema a que se enfrentan – en palabras de Casas [5] - no reside tanto en prepararnos para el uso de las tecnologías concretas, como “en la falta de un marco conceptual adecuado para guiar el uso de la tecnología”. Y esto es especialmente grave cuando afecta a los formadores  y dirigentes que teóricamente habrían de capacitar y guiar a las nuevas generaciones para enfrentarse con éxito a la imparable transformación social de la nueva Sociedad Red. El primer obstáculo, como bien determina Casas, es la “actitud” y sin dar un paso firme en esta dirección, no es probable que se pueda conseguir preparar a los estudiantes para la reorganización generalizada en red a la que se enfrentan. En este contexto hay que comenzar por entender – como sugiere Aiello [6] – que si para Mcluhan “el mensaje es el medio”, en la educación de hoy “el medio es el mensaje”.

[1] Castells, Manuel (2004).  La Sociedad Red: una visión global. Madrid: Alianza Editorial, 2006. De la política en los medios a la política red: Internet y el proceso político. UOC, Sociedad de la Información. Materiales de la asignatura.

[2] Katz, Claudio. [en línea] El Enredo de las Redes. Un Análisis Crítico de M. Castells. . [consulta: 02-05-2009]. Disponible: http://www.monografias.com/trabajos912/enredo-de-redes/enredo-de-redes.zip

[3] Krüger, Karsten. [en línea] El concepto de la “Sociedad del Conocimiento”. Revista bibliográfica de geografía y ciencias sociales. universidad de Barcelona, 2006. [consulta: 02-05-2009]. Disponible: http://www.ub.es/geocrit/b3w-683.htm

[4Lozano, Jorge. [en línea] La semioesfera y la teoría de la cultura. Facultad de Ciencias de la Información (UCM). [consulta: 03-05-2009]. Disponible:  https://www.ucm.es/info/especulo/numero8/lozano.htm

[5] Casas, Miguel [en línea]. Nueva universidad ante la sociedad del conocimiento. Revista de Universidad y Sociedad del Conocimiento. 2005. [consulta: 03-05-2009]. Disponible: http://www.uoc.edu/rusc/2/2/dt/esp/casas.pdf

[6] Aiello, Martín. [en línea] El blended learning como práctica transformadora.Universitat de Barcelona. [consulta: 03-05-2009]. Disponible: http://www.lmi.ub.es/te/any2004/documentacion/2_aiello.pdf

Conclusiones

La Sociedad de la Información es expresión de las realidades y capacidades de los medios de comunicación más nuevos, o renovados merced a los desarrollos tecnológicos que se consolidaron en la última década del siglo: la televisión, el almacenamiento de información, la propagación de video, sonido y textos, han podido comprimirse en soportes de almacenamiento como los discos compactos o a través de señales que no podrían conducir todos esos datos si no hubieran sido traducidos a formatos digitales. La digitalización de la información es el sustento de la nueva revolución informática. Su expresión hasta ahora más compleja, aunque sin duda seguirá desarrollándose para quizá asumir nuevos formatos en el mediano plazo, es la Internet.

La Sociedad de la Información es una de las expresiones, acaso la más promisoria junto con todas sus contradicciones, de la globalización contemporánea. En otro sitio hemos anotado que el término Sociedad de la Información ha ganado presencia en Europa, en donde ha sido muy empleado como parte de la construcción del contexto para la Unión Europea (Trejo Delarbre, 1996). Un estudio elaborado con el propósito de documentar los avances europeos al respecto señalaba, con cierto optimismo, que:

“Las sociedades de la información se caracterizan por basarse en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento. Otra dimensión de tales sociedades es la velocidad con que tal información se genera, transmite y procesa. En la actualidad, la información puede obtenerse de manera prácticamente instantánea y, muchas veces, a partir de la misma fuente que la produce, sin distinción de lugar. Finalmente, las actividades ligadas a la información no son tan dependientes del transporte y de la existencia de concentraciones humanas como las actividades industriales. Esto permite un reacondicionamiento espacial caracterizado por la descentralización y la dispersión de las poblaciones y servicios” (Ortiz Chaparro, 1995: 114).

La Sociedad de la Información es, por lo tanto, realidad y posibilidad. Habría que concebirla como un proceso en el que nos encontramos ya pero cuyo punto de llegada y consolidación parece aún distante. Existiendo los cimientos para que la sociedad contemporánea despliegue sus mejores potencialidades gracias al intercambio de información –y para que la información llegue a derivar en conocimiento– no es poco lo que falta por hacer en busca de esa meta. Resulta preciso desplegar ambiciosas tareas no sólo en la cobertura de las redes informáticas (ello incluye la disponibilidad de equipos de cómputo y de las conexiones necesarias para mantenerlos ligados a la Internet) sino, junto con ello, en la capacitación de los ciudadanos para saber aprovecharlas creativamente. Cambio tecnológico, propagación de información ligada -al menos ese es el propósito- con el desarrollo del conocimiento y también con las facilidades para desempeñar diversas tareas profesionales de manera más flexible, son la faceta virtuosa de este nuevo contexto. En el anverso, se encuentran las dificultades para que esos mecanismos de información sean compartidos por la mayoría de las personas.

La necesidad de ambiciosas políticas desplegadas por el Estado para extender los beneficios de la Sociedad de la Información fue reconocida al menos ya durante todo el último del siglo XX. El Libro Verde de la Unión Europea sobre Sociedad de la Información apuntaba en 1996 lineamientos de políticas que han seguido teniendo plena vigencia:

“1. Estamos viviendo un período histórico de cambio tecnológico, consecuencia del desarrollo y de la aplicación creciente de las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC). Este proceso es diferente y más rápido que cualquiera que hayamos presenciado hasta ahora. Alberga un inmenso potencial para la creación de riqueza, elevar el nivel de vida y mejorar los servicios.

“2. Las TIC ya forman parte integrante de nuestra vida cotidiana, nos proporcionan instrumentos y servicios útiles en nuestro hogar, en nuestro lugar de trabajo, por todas partes. La sociedad de la información no es la sociedad de un futuro lejano, sino una realidad de la vida diaria. Añade una nueva dimensión a la sociedad tal como la conocemos ahora, una dimensión de importancia creciente. La producción de bienes y servicios se basa cada vez más en el conocimiento.

“3. No obstante, la rapidez con que se introducen las TIC varía mucho entre países, regiones, sectores, industrias y empresas. Los beneficios, en forma de prosperidad, y los costes, en forma de precio del cambio, tienen una distribución desigual entre diferentes países de la Unión y entre ciudadanos. Es comprensible que el ciudadano se sienta inquieto y exija respuestas a sus preguntas sobre las repercusiones de las TIC. Sus preocupaciones pueden resumirse en dos preguntas fundamentales:

·         La primera de ellas se refiere al empleo: ¿no destruirán estas tecnologías más empleos de los que crean? ¿Seré capaz de adaptarme a los nuevos modos de trabajar?

·         La segunda pregunta se refiere a la democracia y a la igualdad: la complejidad y el coste de las nuevas tecnologías, ¿no harán aumentar los desequilibrios entre las zonas industrializadas y las menos desarrolladas, entre los jóvenes y los viejos, entre los que están enterados y aquellos que no lo están?

“4. Para dar respuesta a estas preocupaciones necesitamos unas políticas públicas capaces de ayudarnos a sacar fruto del progreso tecnológico y de asegurar el acceso equitativo a la sociedad de la información y la distribución justa del potencial de prosperidad” (Comisión Europea, 1996).

Aunque existen diversas acepciones y enfoques todos entendemos qué se quiere decir cuando hablamos de sociedad de la información. Para el investigador Manuel Castells, simplemente, “el término sociedad de la información destaca el papel de esta última en la sociedad”. Sin embargo Castells, autor de uno de los textos más sólidos y célebres sobre la nueva era a la que hemos accedido gracias al intercambio mundial de datos, prefiere referirse a la sociedad informacional. Explica:

“La información, en su sentido más amplio, es decir, como comunicación del conocimiento, ha sido fundamental en todas las sociedades, incluida la Europa medieval, que estaba culturalmente estructurada y en cierta medida unificada en torno al escolasticismo, esto es, en conjunto, un marco intelectual… En contraste, el término informacional indica el atributo de una forma específica de organización social en la que la generación, el procesamiento y la transmisión de la información se convierten en las fuentes fundamentales de la productividad y el poder, debido a las nuevas condiciones tecnológicas que surgen en este periodo histórico” (Castells, 1997: 47).

Castells, no obstante, denominó a su libro La era de la información. ¿Por qué ese título y no “La era informacional”? Porque después de todo, el conjunto de procesos, interrelaciones, proyectos y búsquedas que se han articulado en los años recientes alrededor de la propagación, acumulación y la identificación de datos que son posibles gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación y muy especialmente gracias a la Internet, es conocida como La Sociedad de la Información. “Los títulos –dice ese sociólogo catalán– son mecanismos de comunicación”.

 

Interoperabilidad en la administración pública

Otro de los aspectos principales de lo que trata la ley 11/2007 de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos (LAECSP) es el de la interoperbilidad. Los artículos del 41 al 44, que no voy a transcribir, pero que pueden encontrar con facilidad por ejemplo en http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/l11-2007.t4.html, en resumidas cuentas vienen a decir que la administración debe conseguir que los diferentes sistemas de las distintas administraciones se entiendan entre sí, sean complatibles con todos los sistemas que el usuario pueda usar (microsoft, linux) y se puedan interconectar enre si de manera que se puedan crear ventanillas unicas multi-administración que eviten al usuario tener que moverse entre muchos sistemas para resoler sus problemas administrativos.

El principal objetivo es que los ciudadanos podamos acceder a un punto único donde tratar todas nuestras relaciones con la administración, ya sea local, comunitaria o estatal, evitar estar dando palos de ciego, incluso por internet, para resolver nuestras relaciones con la administración, es decir, en una misma web, con mi DNIe,puedo tanto pagar el recibo municipal de basura como ver mi vida laboral o consultar mi declaración de la renta.

Si ya en una entrada anterior comenté que la ley 11/2007 me parece muy interesante pero de difícil cumplimiento en la fecha prevista del 31 de diciembre de 2009, en este apartado mas aún.

Centrándome en las administraciones locales, especialemte en los ayuntamientos medios y pequeños, lo llevamos mal. Es un reto profesional precioso, pero lo llevamos mal.

En los último años, la administración local se ha convertido en un conglomerado de organizaciones (en red?) disperso. Muchos ayuntamientos han optado por la descentralización. Unas veces consorciando servicios entre varios municipios, otras, creando organismos autónomos, otras veces creando empresas municipales, en otros casos se ha optado por la externalización o incluso por la privatización. El caso es que al final, desde el punto de vista de la administraciónclásica, se ha desinteroperabilizado, y ahora cada una de estas entidades tiene su propio sistema informático, con sus propios deficits, etc. Y ahora hay que interoperabilizar corriendo. Pero claro, en los estatutos de la sociedad municipal no consta esto.., en los pliegos de privatización n se conetempló…, o simplemente me acabo de gastar un montón de dinero en el consorcio de tributos en un sistema informático y no lo cambiar ahora para que se entienda con los de los diferentes ayuntamientos..

En fin, que la interoperabilidad de lo que antes era una entidad única ahora es mas compleja. Ahora un ayuntamiento puede administrar el agua con una empresa pirvada, la basura mediate un consorcio con varios municipios vecinos, la gestión de urbanismomediante un organismo autonomo de gerencia urbanística y el padrón de habitantes en la ventanilla única municipal (curioso lo de única).

Los sistemas informáticos, en gran parte gracias a internet, son perfectamente interoperables, pero, y lo otro?..

Siempre he pensado que un defecto de la administración pública en España es su déficit de ingenieros y exceso de juristas. Los ingenieros tienen la solución, pero los juristas pasan demasiado tiempo pensando en como protegerse a si mi!smos antes que a los ciudadanos. Muchos problemas resueltos desde hace años tecnológicamente, se resuelven con prontitud en el sector privado mientras que en la administración se perpetúa por siglos. Quizás este pueda ser uno de los motivos.

Mientras tanto: vuelva usted mañana…. pase el siguiente!

Política e internet

Dentro de los campos en los que la Red ha modificado su campo de actuación y de gestión, creo que es en la política.

Bueno en primer lugar, porque considero que influyen una serie de factores, entre ellos los medios de comunicación. Si un tema determinado queremos que esté de moda, o por lo que sea interesa que se hable de él, ha de estar presente en todos los medios de comunicación. Y así considero que ocurre con la política. ¿Qué día encendemos nuestro televisor y no nos aparece alguna noticia relacionada con ella? ¿ o qué día abrimos un períodico y no nos encontramos una artículo de política? Por lo que sea interesa hablar de política.

Porque también hay otros asuntos que de verdad nos interesan a la mayor parte de la población, nos interesa la eduación, nos interesa la igualdad, nos interesa que todas las personas accedan al mercado laboral, y sí unos días nos encontramos con noticias de eduación y relacionadas pero muchos no.

Pues sí… considero que el ámbito de la política es uno de los que más cambiado  con la implantación de las nuevas tecnologías, y se facilita la participación, intercambio de opiniones, ideas, puesta en común de ciertos proyectos, … los ciudadanos participan en blogs, existen foros, y muchas son las páginas web existentes en la red relacionadas con el tema de la política.

Será que interesa… y que me parece estupendo que una ciudadanía se interese por quienes van a gobernarles, que una cosa no quita la otra…

¿Donde esta el negocio en Internet?

Hola a todos,

Hace ya algun tiempo que me ronda una pregunta por la cabeza, quizas años. Esta es, ¿Donde esta el negocio en Internet si todo es gratis?. Ciertamente es una pregunta que me atormenta frecuentemente y es que, si bien es cierto que Internet surgio de una corriente libertaria al margen de todo poder y como medio de comunicación e información de interés general, ahora tambien sabemos, que los emprendedores tambien forman parte de la cultura de Internet.

A mi personalmente, por un lado, me encanta saber que la Red se encuentra plagada de recursos a los que tenemos libre acceso y nos resultan de utilidad muy a menudo, pero por otro lado, también pienso en la Red como medio para ganarse uno la vida.

La verdad, es que llevo tiempo pensando en ello, y el problema esta en saber como ganar dinero en Internet después de tener entendido hace tiempo que para que un portal tenga exito este debe ofrecer sus servicios gratuitamente ya que de lo contrario los usuarios consultaran otro portal que así lo haga.

Quizas la respuesta la tenga(mos) en un articulo que lei en el suplemento de economía de El Mundo y que tambien esta disponible en la Red (gratis!!!). 

Me gustaría resumiros lo más interesante y al margen de ello os recomiendo muchiisimo su lectura, no tiene desperdicio.

Para comenzar, el artículo nos dice que, para la tranquilidad de mentes como la mia, en dos meses se publicará en Estados Unidos un libro titulado Gratis (Free) escrito por Chris Anderson donde se supone se dara respuesta a esa pregunta que, al menos a mi, tanto tiempo me resta: Si internet es gratis, ¿cómo demonios vamos a ganar dinero?

Por fin tendremos la respuesta!!! Pero hasta entonces, parece que nos deberemos quedar con el nuevo termino que introduce Anderson y que es “Freemium” como la suma de «free» (gratis) y «premium» (de pago). Así, este termino nos llevara a tener que ofrecer gratis el 90% de nuestros servicios y luego cobrar por el 10% de los mismos si queremos tener un portal de exito y que de beneficios.

Chris Anderson esta a favor de la gratuidad de ciertos programas gratuitos y defensor de la cultura de lo gratis, y propone, que sólo se pague por determinadas cosas de calidad, también pone ejemplos acerca de ello y propone (de broma) que reciba un Nobel de economía aquel economista que demuestre entre otras cosas que internet es el mayor enemigo de la inflación dado que es un gran abaratador de productos y servicios.

Finalmente, Anderson concluye diciendo que en un futuro no lejano, las empresas empezarán a cobrar
por sus servicios ya que como comenta, Google compró Youtube por 1.500 millones de dólares y, que se sepa, todavía no es rentable. Comenta casos similares como los de Twiter, y otra cosas relacionadas con Geocities, Facebook, Second Life o Tuenti.

Es un articulo francamente bueno y que espero que os guste. Por lo demás, creo que si se hace realidad la
opinión de Anderson habra que irse preparando…

Seguridad…y marketing en las redes sociales

-.-

 

Las Redes Sociales crecen de la misma forma que los virus: por contagio. Esta cuestión es de sobra conocida, pero algún detonante previo es necesario, y mayoritariamente no es otro que una motivación económica.

El binomio Red Social-Marketing es el caldo de cultivo necesario para la propagación de esta “virus” que tomará después diversas formas y configuraciones dependiendo de múltiples factores: el grupo humano que lo conforma y sus características, los objetivos y propósitos de los promotores que configuran la oferta de servicios, la utilidad social de la red, la confiabilidad del usuario, el sistema de seguridad utilizado… en fin un sin número de circunstancias mediante las que resulta la “formula mágica” que hace crecer el virus hasta límites insospechados o provoca su muerte.

El interesante informe publicado por el INTECO titulado Estudio sobre la privacidad de los datos personales y la seguridad de la información en las redes sociales online muestra con claridad que la publicidad mueve las redes sociales. Ver gráfico 10: Sistemas de monetización en las redes sociales y de la web 2.0.

El estudio se centra en importantes recomendaciones relativas a la seguridad de las redes sociales, y aconsejo su atenta lectura, pero de cumplirse en su mayor parte, es difícil predecir cuantas redes sociales quedarían en el “mercado”, o si resultarían atractivas para los usuarios; porque ¿será precisamente la seguridad el principal objetivo del marketing?

 

 

 

 

 

 

¿Estás en la Onda?

Precisamente el sábado le comentaba a mi hermana, “Facebookera” por excelencia, si Google, que ponía tantas herramientas a disposición del usuario no tenía algo parecido a Facebook, ya que yo soy una “Googlera” y no me gustaría traicionar a mi marca…y hete aquí por donde, encuentro la noticia del proyecto de la Wave de Google, que aunque se presenta como una renovación del correo electrónico, tiene mucho de Facebook y de comunidad virtual.

Está basada en compartir información con el resto de usuarios no solo por correo electrónico, son también por medio de blog, chat y teléfono móvil. Se pueden compartir y modificar textos, videos, fotos, mapas, y comunicarse con otras redes sociales como Twitter.

Cada conversación es llamada un wave (onda) y cada wave es un tipo de documento abierto a más usuarios que pueden interactuar con él.

Entiendo que se un desarrollo del iGoogle en el que se produce una fusión de todas sus aplicaciones.

 

Las grandes novedades son la integración de todas las herramientas de Google en un solo producto y la capacidad para trabajar en equipo con todas ellas en tiempo real.

 

La nueva herramienta aún se está desarrollando y parece que será presentada al público a finales de año por lo que podremos opinar cuando terminen su trabajo los desarrolladores, aunque da la impresión de que parece que estamos ante el último estadio del desarrollo de la web 2.0.

 

Enlaces:

 

 

 

 

 
 

 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Redefinición democrática en la Sociedad Red

Nos dice Castells [1] que vivimos un cambio multidimensional: tecnológico, económico, cultural y político, transformador del ámbito político y también del ideológico. No sabemos muy bien hacia dónde nos llevan dichas transformaciones, aunque sí percibimos algunas de sus cualidades: es un cambio etnocéntrico, exportador de unos parámetros propios de las culturas occidentales (USA y Europa), que se ha ido extendiendo a través de los medios de comunicación de masas y acelerando su propagación en profundidad con el despegue de Internet. Todo se modifica a su paso, amplificándose con nuevas incorporaciones tan radicales como las aportadas por la genética y la biología.

En este panorama no ser fatalista es una cosa y otra muy distinta sería cerrar los ojos a la importancia tan radical de las transformaciones que acontecen. Una de ellas, sobre la que nos centramos aquí, trata de los avances del neoliberalismo – “ideología peligrosa” en palabras del mismo Castells [1] – y de cómo afecta a una posible redefinición democrática en el seno de la Sociedad Red. Ya parece un hecho ampliamente aceptado la responsabilidad directa de la mencionada ideología sobre los males de la globalización: “quita la última posibilidad de que haya algún tipo de control sobre unos flujos globales que hoy por hoy tienen enormes efectos destructivos” (Castells [1]), creando como efecto más directo un empobrecimiento de las clases medias que sustentan el Estado tradicional.

Según Castells [1] las grandes agrupaciones supra-estatales (Unión Europea, Mercosur, etc.) constituyen una posible defensa frente a la peligrosa desvinculación Estado-clases medias, pero también se requiere un nuevo estilo de negociación y flujo comunicativo donde el ciudadano se sienta participativo y perciba que su identidad está siendo respetada (medidas descentralizadoras regionales y locales). Es fundamental definir un proyecto colectivo pero respetuoso con las peculiaridades de sus integrantes.

Quizás aquí tengan algo que decir los ambientes académicos, aportando novedades como la sustitución de las tradicionales teorías de las “fuerzas sociales” por las propuestas metodológicas radicales de la teoría actor-red (Latour [2]). Desde el ámbito de las Ciencias Sociales se deberán crear nuevos instrumentos asociativos que ayuden a la cohabitación de las diferencias dentro del conjunto. La nueva democracia necesita de la convivencia y cooperación de los ámbitos globales y locales.

¿Podrán convivir la democracia y la lógica de mercado en la nueva Sociedad Red? En la actualidad esto es únicamente cierto para un sector de ciudadanos privilegiados, los económicamente pudientes e instruidos, representando según el P.N.U.D.[3] solamente al 17% de la población mundial. La “desigualdad de acceso” y “asimetría de fuentes de información” dominan Internet y crean – en opinión de Lozada [4]- una justificada preocupación sobre las posibles  “virtudes” democratizadoras de la Red.

Lo que cada día parece más evidente es la urgente necesidad de poner coto a los frecuentes desmanes cometidos por miembros de la clase política, pues estos desaniman al ciudadano y lo alejan del ámbito de lo público, facilitando así que éste caiga en manos de los sectores más “interesados” y menos democráticos. Si la cultura política es, como dice Caciagli [5], “una red de relaciones” donde los dirigentes y los ciudadanos “comparten metas y valores“, no podremos afrontar un futuro democrático sin terminar antes con la corrupción de lo público. Evidentemente que todo empieza por ponerla de manifiesto, como así hacen los medios, pero eso no basta para devolver la confianza a la ciudadanía. Si los políticos se sitúan al margen de la justicia, ésta no conseguirá el necesario respeto de la ciudadanía y si fallan dos aspectos tan vertebrales de la democracia, entonces… ¿cuál es el futuro?

Referencias:

[1] Castells, Manuel. [en línea] Globalización, sociedad y política en la era de la información. [consulta: 30-05-2009] Disponible: http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/748/74810408.pdf

[2] Latour, Bruno. [recensión en línea]  Reassembling the social. University Press. Oxford, 2005. [consulta: 1-06-2009] Disponible:
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/cps/11308001/articulos/POSO0606330127A.PDF
[3] P.N.U.D. (1999). Informe sobre Desarrollo Humano 1999, publicado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Ediciones Mundi-Prensa.

[4] Lozada, Mireya. [en línea] Política en red y democracia virtual: la cuestión de lo público. [consulta: 1-06-2009] Disponible:
http://www.globalcult.org.ve/pub/Clacso2/lozada.pdf

[5] Caciagli, Mario. [en línea] Clientelismo, corrupción y criminalidad organizada. [consulta: 1-06-2009] Disponible:
http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/pdf/509/50901516.pdf