Hay un entorno especialmente hostil para la actividad sindical: aquel en que los trabajadores pasan la mayor parte de la jornada desconectados unos de otros, debido a incompatibilidades de turnos o de lugar de trabajo.
A diferencia de las decenas, cientos o miles de trabajadores que se ubican simultáneamente en una planta de producción de vehículos, en la sede central de una entidad financiera o en la pescadería de un hipermercado, los guardas de seguridad, los camioneros, los operarios de servicios técnicos y tantos otros trabajan fundamentalmente solos, y, en circunstancias, incluso ni llegan a pasar por dependencias de la empresa que les contrató (dejando al margen el caso de las ETT).
Súmense a eso la rotación propiciada por los contratos temporales, el recurso a la inmigración, la dispersión de residencias y la crisis económica, y la quiebra del modelo sindical está servida.
Ignoro si está muy extendido el fenómeno, pero la visita al blog El Intercambiador, creado por los trabajadores de una empresa de autobuses de Madrid (http://elintercambiadorcontinental.blogspot.com/), es muy ilustrativa respecto al nuevo enfoque que está adquiriendo la actividad sindical, muy ajustada a la dinámica en que se están desenvolviendo los nuevos movimientos sociales.
Lo primero que llama la atención es que ha desaparecido el patrocinio explícito en forma de siglas de los más reconocidos sindicatos, y lo que se construye en este blog es producto de la autogestión, en el que hay, además, espacio para la interrelación con otras redes sindicales sectoriales (de Madrid, Andalucía y Canarias), o con asociaciones de usuarios. A simple vista, no se aprecia la antigua y férrea estructuración sindical (sindicatos, jerarquización geográfica y sectorial), y sí otra horizontal en que tienen cabida desde los propios trabajadores, a los consumidores, o simples intresados en este canal de comunicación.
Con una configuración similar a la de las redes ciudadanas o de barrio, se produce un fluído intercambio de información horizontal bajo forma de blog, tanto de noticias o temas de carácter estrictamente profesional, como de pura interacción social; la documentación de acuerdos o pactos sindicales con la empresa es puesta a disposición de los trabajadores sin aparentes restricciones. Conviven en un espacio heteróclito las novedades sobre la vista de un juicio por demandas a la empresa, con las manifestaciones de condolencia por el óbito del familiar de un trabajador, o un reglamento comentado.
También tiene cabida la más simple democrática directa, en forma de encuestas sobre planteamientos puntuales que negociar con la parte empresarial, o -y esto es importante- la participación anónima, que permite superar la barrera de la exposición personal de opiniones en asambleas o en las dependencias sindicales. Aquí sí, la posibilidad de anonimato es una virtud.
Destaquemos, finalmente, que el contenido multimedia, en forma de fotografías, cortes de audio y vídeo, y el diálogo del formato blog contribuyen a superar las barreras de asíncronía y distancia a las que hacíamos referencia en el párrafo inicial, construyendo el espacio laboral común que antes podía hallarse en comedores de empresa, viajes de entrada o salida al lugar de trabajo, o domicilios próximos.

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