Author Archive for Laura Soler

Internet y democracia

 

El presidente electo de Estados Unidos Barack Obama ha adoptado una licencia Creative Commons para los contenidos de su web Change.govIBLNews informaba hace unos días que el presidente electo de Estados Unidos ha invitado a la ciudadanía a leer por Internet las transcripciones de los debates de su equipo con organizaciones privadas no gubernamentales y a participar en ellos.

 

Obama ha empleado las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en su campaña electoral (camino iniciado por Howard Dean en 2004) consiguiendo a través del sitio My.BarackObama.com la movilización de numerosos simpatizantes que, a su vez, se movilizaron para hablar y convencer a los indecisos para que votaran al candidato demócrata. Obama ha sabido capitalizar el uso creciente de la red, bien a través de la web, bien a través del envío de correos electrónicos, como el que mandó agradeciendo la ayuda de los activistas incluso antes de pronunciar el discurso anunciando su victoria. Al día siguiente abrió el sitio Change.gov, ahora con licencia Creative Commons, dando la posibilidad a los ciudadanos de participar en los debates y en los procesos de toma de decisión del gobierno.

 

Barack Obama ha financiado su campaña a través de pequeñas aportaciones a través de Internet, por lo que se convierte en el primer presidente de Estados Unidos que no depende de los lobbies que habitualmente financian las campañas electorales. Al contrario que Bush, que tomó decisiones que beneficiaron a los que financiaron su campaña (Exxon Mobil, la industria armamentística, la farmacéutica, etc.), Obama tiene ahora la oportunidad de aumentar realmente la democracia participativa y conseguir una democracia transparente y conectada. ¿Lo hará realmente?

 

Por lo pronto, parece que se están empezando a dar pasos para, con el uso de las nuevas tecnologías, crear un gobierno más abierto, una ciberdemocracia participativa en la que se permite el acceso online a los datos de la administración por parte de los ciudadanos y se fomenta la participación ciudadana a través de comentarios y consultas sobre los proyectos.

 

Pero, como dice Francis Pisani en El País, “el alcance del cambio tecnológico de Barack Obama genera expectativas, pero también genera interrogantes” y se pregunta si está dispuesto a modificar la manera de gobernar el país. Por si acaso, ya hay varias iniciativas en marcha, como el blog Change.org y el libro publicado por activistas de PersonalDemocracy y TechPresident con ensayos y propuestas sobre lo que habría que hacer. El libro se puede descargar gratuitamente en rebooting.personaldemocracy.com.

 

¿Y mientras tanto qué está pasando en Europa? A principios de noviembre Juan Varela escribía en Periodistas 21 sobre cómo hasta ahora la ciberdemocracia en Europa ha sido un fracaso. La red social MyParl.eu creada para los eurodiputados en junio se acaba de cerrar, entre otras cosas porque únicamente tres de los 785 parlamentarios se registraron y además los ciudadanos europeos sólo podíamos consultar la web, ya que los únicos que podían participar eran los europarlamentarios. Europarltv, la televisión en internet creada por el Parlamento Europeo, también amenaza con cerrar.

 

En lugar de usar las nuevas tecnologías de la información para reducir el déficit democrático de las instituciones europeas, en Europa se amplía dicho déficit poniendo en marcha instrumentos en los que falta la participación ciudadana y hay un exceso de propaganda. A ver si aprendemos algo de Barack Obama.

 

Un “quién es quién” digital de la historia de España

Ayer se presentó el Diccionario Biográfico Español, un proyecto que ha realizado la Real Academia de la Historia financiado por el Ministerio de Industria y Comercio. El Diccionario biográfico contiene 40.000 biografías de personalidades decisivas de la historia de España, ocupará un total de 55 tomos, de unas 850 páginas cada uno, y su publicación se prolongará unos dos años y medio.

 

Pero mientras tanto se ha presentado un aperitivo por parte del Centro Digital de Estudios Biográficos de la Academia, un Centro financiado por una ayuda del Plan Avanza-Contenidos Digitales. Se trata de una iniciativa digital con los datos biográficos mínimos de estos personajes. De cada uno de ellos se aportan sus lugares, ámbitos geográficos y fechas de nacimiento y muerte, así como los ámbitos disciplinares en que destacaron.

 

Ordenados los registros por orden alfabético, permite la búsqueda por la etiqueta del nombre y apellidos, que está relacionada con los seudónimos, sobrenombres o títulos nobiliarios del personaje en cuestión. Cada entrada secundaria remite a la entrada principal. Además se permite la descarga de la ficha biográfica, en formato de texto.

 

El objetivo de la puesta en marcha y desarrollo digital del Centro de Estudios Biográficos es crear una red cultural y social en torno a contenidos de tipo histórico-biográfico vinculados con los territorios que han formado parte de España a lo largo de la Historia, como la América virreinal, los Países Bajos, el Franco Condado, Cuba, Puerto Rico, Filipinas, etc.

 

Según la Real Academia de la Historia, se ha concebido la creación del entorno digital en el que conectar los intereses de tipo histórico-biográfico para mantener la red de instituciones y personas que han participado en el proyecto del Diccionario. Además podrá ampliarse a la generalidad de los ciudadanos, que tendremos la opción de acceder a contenidos culturales en línea y podremos contribuir a la mejora del proyecto a través de comentarios y aportaciones generando una sindicación de contenidos.

 

Aunque la búsqueda en la base de datos es un poco lenta (esperemos que no suceda aquí lo mismo que con la Biblioteca Digital Europea Europeana), la iniciativa me resulta interesante, sobre todo ante la escasez de enciclopedias digitales y bases de datos biográficas accesibles en línea que sean gratuitas y además fiables.

Periodistas sin redacción

Así titula el periódico El País la noticia de portada del Ciberpaís de esta semana.

Periodistas sin redacción (El País, 27.11.2008)

En la noticia se analiza cómo una nueva generación de periodistas, capacitada y dotada tecnológicamente, está realizando un tipo de periodismo que únicamente necesita un ordenador portátil con acceso a Internet, un teléfono móvil y una cámara de fotos o de vídeo. Algunos ni siquiera eso, simplemente trabajan con un bolígrafo y un cuaderno y eso sí, un cibercafé cerca para mandar el reportaje.

Uno de los periodistas de los que se habla es Ander Izagirre, (también tiene un blog). Otro es David Beriain, que trabaja actualmente para ADN, famoso por sus artículos sobre las FARC y sobre la guerra de Afganistán. Otro es el fotógrafo Sergio Caro.

El uso de las nuevas tecnologías permite una gran flexibilidad en el trabajo y en el empleo del periodismo. Esta flexibilidad permite a estos nuevos periodistas una gran movilidad, vivir en los lugares que quieren y trabajar en los temas, en los sitios y durante el tiempo que ellos elijan. La mayoría de los periodistas en los que se basa el artículo son jóvenes de unos treinta años, familiarizados con el uso de las tecnologías de la información, y la mayoría trabaja de freelance para diversos medios de comunicación en lugar de tener un único contrato para un medio, organizando ellos mismos su tiempo de trabajo y de ocio.

Es curioso cómo el tipo de periodismo que se puede realizar en la sociedad de la información, gracias al uso de las nuevas tecnologías, es todavía minoritario en los medios de comunicación y yo diría incluso que se están dando pasos en el sentido contrario, ya que la mayoría de los medios de comunicación, tanto públicos como privados, están ejerciendo últimamente estrictos controles del tiempo de los profesionales de la información (horarios poco flexibles, tornos en la entrada/salida de las redacciones, tarjetas con códigos que controlan el uso del tiempo de los trabajadores, etc.) y mantienen una política de presencia de los profesionales en la empresa.

El periodismo actual mantiene mayoritariamente a los periodistas en las redacciones, accediendo por teléfono y ahora además a través de Internet a las fuentes de información para elaborar las noticias y saliendo a la calle únicamente para cubrir ruedas de prensa. Frente a un periodismo que necesita a muy pocos periodistas físicamente en la redacción, y que puede aprovechar las TIC para que éstos estén en la calle en busca de la noticia, se prima un periodismo que se nutre de las mismas fuentes de información, principalmente las agencias de noticias, y que elabora las mismas informaciones.

¿Es la reducción de costes lo que impulsa esta política? ¿Influye que la información se haya convertido en una mercancía, en un producto más que se compra y vende? ¿Por qué los medios de comunicación no utilizan realmente las tecnologías de las que disponen para mejorar la calidad y variedad de la información que nos ofrecen?