Author Archive for Ángeles Valdés

CIBERCULTURA Y CANON DIGITAL

Buscando información sobre la cultura hacker, además de encontrar cosas muy interesantes como una entrevista con Pekka Himanen, autor de La ética del hacker y el espíritu de la Era de la Información, y otras sorprendentes, como un artículo sobre una impensable alianza entre biólogos y hackers, acabé -supongo que era inevitable- en la controvertida web de la campaña del Ministerio de Cultura sobre el canon digital. He de reconocer que, aunque algunos de los testimonios que se cuentan, me hacen dudar sobre las maldades de esta medida, los argumentos en contra son mucho más convincentes y realistas, especialmente dos de ellos: el que cuestiona situar por encima de la protección de nuestra intimidad como ciudadanos, nuestra libertad de expresión y el secreto de nuestras comunicaciones, la protección de la propiedad intelectual, o lo que es lo mismo, el favorecer los intereses de una minoría en contra del interés general; y el que sostiene que la forma de defender la cultura no es limitando -con fines claramente proteccionistas y recaudatorios- el acceso a la misma, sino garantizando su difusión ilimitada.

 

Afirmar que Internet está matando a la cultura es una exageración interesada, ya que es obvio que esta “tecnología de la libertad” ha multiplicado las posibilidades de acceso de todos, a todo tipo de cultura, no solo a la de la Red. Porque cultura, en mi opinión, es poder acceder de forma gratuita tanto a grupos musicales o escritores que nunca hubiésemos conocido, y que gracias a Internet tienen su oportunidad, como a recursos valiosísimos como la hemeroteca virtual de La Vanguardia, los vídeos de TV3 o iniciativas como la de los  Museos para la generación E.

 

Todas ellas son iniciativas que fomentan el acceso libre a la información y buenos ejemplos de que la cultura está cambiando, beneficiándose de las tecnologías de la información y de la red, tanto para la creación de contenidos, como para la forma de compartirlos y difundirlos, porque, tal y como dijo Berners-Lee, el pasado octubre en la UOC, es la tecnología la que debe estar al servicio de la humanidad y no al revés.

 

 

 

Educación y TICs

En relación con el tema de las TIC aplicadas a la educación, quisiera comentar una noticia publicada en El País el pasado día 1 de este mes, titulada Futuros maestros: ¿analógicos o digitales? En ella se menciona un informe oficial sobre la aplicación de las TIC en las aulas cuya conclusión es desoladora: los profesores que ejercen la enseñanza actualmente apenas las utilizan, los que las utilizan lo hacen de forma poco “creativa” y los futuros docentes salen de la universidad con una formación anecdótica, muy pobre y limitada.

 

En mi opinión el enfoque, en cuanto a la aplicación de las TIC en la enseñanza y muy especialmente en primaria y secundaria, no está tan relacionado con el aprendizaje continuado en tecnologías por parte de los docentes, como con la actitud que cada uno adopte ante el uso y aplicación de las mismas. Creo que el ámbito de la enseñanza es un buen caldo de cultivo para desarrollar, a veces sin pretenderlo, uno de los efectos negativos más ocultos, por ocasional, asociados al uso de las TIC, y es el utilizarlas más para el “lucimiento de capacidades tecnológicas personales” que como herramienta pedagógica para el aprendizaje del alumno. Así, en muchos casos la clase se convierten más en una demostración de lo experto que es el profesor en los secretos y manejo del powerpoint, que en una exposición interactiva de contenidos en la que se utilizan las posibilidades de una herramienta tecnológica para hacerla más didáctica, amena, participativa y fácilmente asimilable.

 

En mi opinión, en la práctica pedagógica, es importante dominar el aspecto técnico de las TIC y estar actualizado mediante la formación continuada, pero lo es más desarrollar la “intuición tecnológica y comunicativa”, es decir, saber seleccionar y aplicar –con amplitud de miras y de forma crítica y creativa-, las herramientas tecnológicas más adecuadas y útiles para cada contexto de aprendizaje, y conseguir que todos los alumnos tengan acceso, presencia y participación en el mismo. Esto incluye, además de los clásicos como el powerpoint, los materiales multimedia y la pizarra digital, otros menos ortodoxos como las listas de distribución, el correo electrónico, los foros, la videoconferencia, edu-wikis, o  incluso youtube o facebook.

 

Este uso de las TIC en la docencia contribuiría, por una parte, a crear nuevos entornos virtuales de socialización educativa y cultural que, al menos, no incrementarían la brecha digital en el ámbito educativo y, por otra, a no desvirtuar las funciones docentes, menos relacionadas con cuestiones técnicas, y más con el acceso a los contenidos de aprendizaje y la participación de los alumnos en el proceso educativo, ya que, actualmente, cómo utilizar el correo electrónico o el foro, o como diseñar materiales didácticos de manera que todos los alumnos puedan participar y tengan acceso a ellos, sí son tareas docentes.

 

 

Sociedad del conocimiento, globalización, universidades y políticos

A raíz de incrementar mis lecturas sobre la sociedad del conocimiento, la globalización, etc., y de aplicar lo poco o mucho que voy entendiendo –depende del momento y del concepto en cuestión- a mi realidad profesional, me asaltan una serie de reflexiones que resumo en las siguientes preguntas:

 

¿Existe en Galicia conciencia de la importancia que tiene el que la universidad pública no pierda el tren de la sociedad del conocimiento? 

 

¿Realmente contamos con políticos, concienciados y sobre todo capacitados para abordar este reto de inmediato y, de ser así, se ha diseñado una estrategia efectiva orientada a conseguirlo?

 

¿Estamos haciendo en las universidades gallegas –lo digo por la parte que me toca, ya que trabajo en una de ellas- lo necesario para comunicarle a la sociedad el esfuerzo que estamos haciendo para adaptarnos eficazmente a los cambios exigidos por la globalización y la sociedad del conocimiento como son la internacionalización (Universia, red y portal de más de 900 universidades socias de 11 países), el desarrollo de una investigación competitiva, la implantación de nuevas fórmulas de aprendizaje -formación continuada, de adultos, de reciclaje, paquetes docentes multimedia, etc.-, o la reinvención continuada de las relaciones entre las empresas y la ciencia y la tecnología desarrollada en la universidad?

 

¿Y para comunicarle el compromiso asumido tradicionalmente por las universidades públicas de responder creativamente a los efectos perversos asociados a nuevas realidades como la sociedad del conocimiento entre los que destacan la marginación y la división digital, el acceso restringido a la educación y al conocimiento, el analfabetismo informacional, etc.?

 

¿Y estamos logrando que entienda que la financiación de la universidad pública ha de ser considerado no un gasto sino una inversión rentable a medio y largo plazo y en un ámbito con probado valor de futuro como es el mercado de la educación, de la información y del concomimiento?

 

Pienso que en Galicia la sociedad de a pie no ha interiorizado del todo estos conceptos, por otra parte tan bien explicados por expertos como Castells o McLuhan y, sobre todo, que no es consciente de que las universidades que tienen al lado son entornos en los que se puede comprobar la aplicación práctica de algunos aspectos de las tan teorizadas sociedad del conocimiento y globalización. En este sentido, creo que la universidad tiene también un problema de comunicación, y quizá de credibilidad, con la sociedad para la que trabaja, solo así se entiende que, cuando Senén Barro, el rector de la Universidad de Santiago de Compostela, dice, que “esta es una de las universidades más eficientes de España porque en investigación y desarrollo está entre las diez primeras sin discusión, pero desde el punto de vista de la financiación está a la cola” y añade, que atribuye al esfuerzo personal el milagro de lograr los resultados que obtiene, apenas haya debate público y un posicionamiento por parte de los diferentes agentes sociales.

 

Con respecto a la responsabilidad de los políticos… no alcanzo a entender si es un problema de capacidad, de interés, de poca visión de futuro, o de haber encontrado en la crisis financiera, la coartada perfecta para no impulsar algo que sospecho, no entienden bien.

 

Noticias de prensa recientes como las siguientes no contribuyen a disipar mi pesimismo, y muy especialmente la última ya que, a todo esto, aún andamos a vueltas con los 250.000€ que costó el coche oficial de Touriño, el Presidente de la Xunta. 

 

La financiación amenaza el liderazgo de las universidades gallegas en investigación

Las universidades gallegas, a la cola de Europa en financiación, piden más dinero

 

 

 

Senén Barro Ameneiro, reitor da Universidade de Santiago de Compostela “Eu si que pido cartos para luz e auga, non só para investigar”